domingo, 26 de marzo de 2017

+Santoral+


San Pedro de Sebaste


Obispo, 26 Marzo


Por: . | Fuente: misa_tridentina.t35.com 




Martirologio Romano: En Sebaste, en Armenia, san Pedro, obispo, que fue el hermano más joven de San Basilio Magno y eximio defensor de la fe ortodoxa ante los arrianos (c. 391).



San Pedro pertenecía a una antigua e ilustre familia. El nombre de sus antepasados ha caído en el olvido, en tanto que los anales de la fe conservan el inmortal recuerdo de los santos que sus padres dieron a la Iglesia. 
Tres hijos de esta familia fueron santos y obispos: San Basilio, San Gregorio de Nissa y San Pedro de Sebaste. Su hermana mayor, Santa Macrina, fue madre espiritual de muchos santos y excelentes doctores, y sus padres, San Basilio el Viejo y Santa Emelia, fueron desterrados a causa de la fe, durante el reinado del emperador Galerio Maximiano y huyeron al desierto del Ponto. Por último, la abuela de nuestro santo fue la famosa Santa Macrina, a quien San Gregorio Taumaturgo instruyó en la fe.

Pedro de Sebaste era el más joven de los diez hijos y perdió a su padre, cuando todavía no daba los primeros pasos, de modo que su hermana Macrina tuvo que encargarse de su educación. Macrina se preocupó principalmente de instruirle en la religión, los estudios profanos interesaban muy poco a quien tenía los ojos fijos en el cielo.

Pedro, que aspiraba a la vida monástica, no vio en ello una restricción. Su madre había fundado dos monasterios: uno de hombres y otro de mujeres. Había confiado el primero a la dirección de su hijo Basilio y el segundo a la de Macrina. Pedro ingresó en el monasterio dirigido por su hermano, que se hallaba situado en el banco del río Iris. Cuando San Basilio se vio obligado a dimitir de su cargo, el año 362, nombró por sucesor a Pedro, quien desempeñó durante muchos años el cargo de superior con gran prudencia y virtud. 

Cuando se desató el hambre en las provincias del Ponto y de Capadocia, Pedro mostró su gran caridad. La prudencia humana le habría aconsejado no exagerar sus limosnas a los pobres, antes de tener asegurado el sustento de sus monjes; pero Pedro había aprendido en otra escuela la caridad cristiana, y disponía liberalmente de cuanto poseía el monasterio para ayudar a los menesterosos que acudían diariamente durante la carestía.

Al ser nombrado obispo de Cesárea de Capadocia, San Basilio ordenó sacerdote a Pedro. Basilio murió el 19 de enero del año 379, y Macrina en noviembre del mismo año. Eustasio, obispo de Sebaste de Armenia, que había sido arriano y había perseguido a San Basilio, parece haber muerto poco después, ya que Pedro fue nombrado obispo de esa diócesis en 380, para desarraigar la herejía arriana. El demonio se había apoderado tan a fondo de esa región, que se necesitaba el celo de un santo para echarle fuera.

San Pedro se cuenta entre los escritores eclesiásticos, gracias a una carta incluida en los libros de San Gregorio de Nissa contra Eunomio, por la que se demuestra que, si bien San Pedro se había consagrado a los estudios eclesiásticos exclusivamente, sus lecturas y sus dotes naturales de elocuencia no eran inferiores a las de su incomparable hermano Basilio, ni a las de su colega, San Gregorio Nazianceno. En 381 Pedro asistió al Concilio Ecuménico de Constantinopla. No sólo su hermano, San Gregorio de Nissa, sino también Teodoreto y toda la antigüedad, dan testimonio de su santidad, prudencia y celo. Su muerte ocurrió hacia el año 391, durante el verano. San Gregorio de Nissa hace notar que Sebaste le honró con una solemne celebración (probablemente en el año siguiente al de su muerte), junto con algunos otros mártires de la misma ciudad.

Es extraordinario encontrarse con una familia de santos. Este prodigio de la gracia se debe principalmente al ejemplo de Santa Macrina, de la que sus tres hijos aprendieron el espíritu de abnegación y humildad, que constituye la máxima fundamental del Evangelio. Por desgracia, tal principio es para muchos simplemente un objeto de especulación, en vez de ser un alimento del corazón.
Poco es lo que sabemos sobre San Pedro de Sebaste, fuera de las alusiones que se hallan en la vida de Santa Macrina, escrita por San Gregorio de Nissa.
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San Cástulo

Mártir, 26 de marzo


Fuente: ACIPrenca.com // kastulus-muenster.de 




Martirologio Romano: En Roma, en la vía Labicana, san Cástulo, mártir.


Durante el reinado de Diocleciano, el Papa San Cayo estuvo grandemente preocupado por la seguridad de los cristianos en Roma.
Cástulo, un celoso cristiano que era camarero del emperador, se ofreció; a arreglar todo lo necesario para que se tuvieran servicios religiosos en el mismo palacio del emperador, ya que este lugar no se prestaba para investigación alguna; y aún más, Cástulo albergó; a los cristianos en su propia casa, adjunta al palacio y les procuró; un lugar para sus reuniones. No contento con servir así; a la Iglesia, él y su amigo Tiburcio recorrieron Roma convirtiendo hombres y mujeres al cristianismo y llevándoles ante el Papa para que fueran bautizados. Posteriormente fue traicionado por un apóstata cristiano llamado Torcuato. Llevado ante Fabiano, prefecto de la ciudad, fue cruelmente atormentado y después arrojado a un foso cubierto con arena.
La leyenda diría después que fue enterrado en el cementerio que lleva su nombre en las catacumbas de la Via Labicana en Roma.
Hacia la segunda mitad del siglo VIII, probablemente entre los años 764 y 772, unos monjes llevaron reliquias de San Cástulo desde Roma a un monasterio benedictino en Moosburg. Este monasterio fue importante fuente de cristiandad en las regiones de Holzland y Hallertau. Esta devoción motivó que la Santa Sede declarara a San Cástulo el santo patrono de la Hallertau y de la ciudad de Moosburg.



En las Actas de San Sebastián se menciona que la viuda de Cástulo, Irene de Roma, fue quien se hizo cargo de la recuperación del santo cuando fue herido por las flechas.
Cástulo ser honrado desde la Antigüedad tardía como el santo patrón de los agricultores y pastores.