San Bartolomé
Apóstol
Nacido en Caná de Galilea, fue presentado por Felipe a Cristo Jesús en las cercanías del Jordán, donde el Señor le invitó a seguirle y lo agregó a los Doce. Después de la Ascensión del Señor, es tradición que predicó el Evangelio en la India y que allí fue coronado con el martirio.
Bartolomé,
también llamado Natanael, fue uno de los Apóstoles de Jesús. Su nombre procede
del patronímico arameo bar-Tôlmay,
"hijo de Tôlmay" o "hijo de Ptolomeo".
Es
mencionado en los tres evangelios sinópticos, siempre en compañía de Felipe.
En el Evangelio de Juan, donde no aparece con el nombre de Bartolomé, se
le ha identificado con Natanael, que también es relacionado siempre con Felipe.
Según
el Evangelio de Juan, Natanael fue uno de los discípulos a los que Jesús se
apareció en el Mar de Tiberiades después de su resurrección (Juan 21:2). A él
lo había llamado Jesús por mediación de Felipe (Juan 1:45). Juan es el único
evangelista que menciona a Natanael, y como en las listas de los evangelios
sinópticos el nombre de Felipe es seguido por el de Bartolomé, la tradición
asimiló a Bartolomé y a Natanael como uno solo.
Según
los Hechos de los Apóstoles, Bartolomé fue uno de los Doce, según (Mateo 10:3),
(Marcos 3:18), (Lucas 6:14). Fue también testigo de la ascensión de Jesús
(Hechos 1:13).
Felipe dice a Natanael
que han encontrado al Mesías esperado.
Natanael al principio duda al saber que Jesús es de Nazaret.
Felipe insistió: «Ven y
lo verás.» (v.46). Es entonces que
ocurre el encuentro entre Jesús y Natanael.
"Vio Jesús que se
acercaba Natanael y dijo de él:
«Ahí tenéis a un
israelita de verdad, en quien no hay engaño.»
-Le dice Natanael: «¿De
qué me conoces?»
«Antes de que Felipe te
llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.»
-Le respondió Natanael:
«Rabbí, tú eres el Hijo
de Dios, tú eres el Rey de Israel.»
-Jesús le contestó:
«¿Por haberte dicho que
te vi debajo de la higuera, crees? Has de ver cosas mayores.» Y le añadió: «En
verdad, en verdad os digo: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios
subir y bajar sobre el Hijo del hombre.» (Jn 1:47-51)
Según
la Martiriología Romana, Bartolomé predicó en la India y en Armenia, donde murió
mártir. Todavía con vida le arrancaron la piel
y fue decapitado por el Rey Astyages en Derbend. Según la tradición este
martirio ocurrió en Abanopolis, en la costa occidental del Mar Caspio, después
de haber predicado también en Mesopotamia, Persia y Egipto.
Según
Eusebius, Pantenus de Alejandría (Siglo II) encontró en la India un Evangelio
de San Mateo atribuido a Bartolomé y escrito en hebreo. Dicho evangelio es
apócrifo y fue condenado en el decreto de Pseudo-Gelasius.
Según
una tradición recogida por Eusebio de Cesarea, Bartolomé marchó a predicar el
evangelio a la India, donde dejó una copia del Evangelio de Mateo en arameo. La
tradición armenia le atribuye también la predicación del cristianismo en el
país caucásico, junto a San Judas Tadeo.
Ambos
son considerados santos patrones de la Iglesia apostólica armenia puesto que
fueron los primeros en fundar el cristianismo en Armenia.
Iconografía
La
imagen de San Bartolomé a lo largo de la Historia del Arte ha sufrido escasas
modificaciones siendo común la representación del santo en el momento del
martirio, siendo desollado, bien sobre un potro o atado a un árbol.
También
se le ha representado obrando milagros: resucitando a los hijos del rey Polimio
y liberando a la hija de este, poseída por el demonio. En escasas ocasiones
aparece siendo flagelado.
En
el arte suele representársele con un gran cuchillo, aludiendo a su martirio,
pues según el martirologio fue desollado vivo, razón por la que es el patrón de
los curtidores. En relación también con su martirio aparece en ocasiones
despellejado, mostrando su piel cogida en el brazo como si se tratara de una
prenda de vestir.1En la época barroca es común verlo representado como
apóstol, con largo manto blanco, haciendo las escrituras sagradas y mostrando
el cuchillo.
También
se le representa sujetando con una cadena a un demonio.
El
origen de este símbolo puede ser doble:
1º
En los evangelios apócrifos, San Bartolomé requiere a Cristo resucitado que le
muestre al maligno Belial. Después de habérselo mostrado, Jesús le indica
"Písale la cerviz;
2º
Según la tradición, expulsó a un demonio, denominado "Astaroth", de
un templo donde éste vivía dentro de una estatua; San Bartolomé demostró la
ineficacia de la estatua, que decía curar las enfermedades, expulsó al demonio
y consagró el templo a Jesús.
Respecto
a su fisonomía, el santo es representado como un hombre de estatura corriente,
cabellos ensortijados y negros, tez blanca, ojos grandes, nariz recta y bien
proporcionada, barba espesa y un poquito entrecana.
Su
semblante presenta constantemente aspecto alegre y risueño. Se dice de él que
se mantuvo ajeno al amor de las cosas en este mundo, vivió pendiente de los
amores celestiales y toda su vida permaneció apoyado en la gracia y auxilio
divino, no sosteniéndose en sus propios méritos sino sobre la ayuda de Dios.
Martirio
Su
martirio y muerte se atribuyen a Astiages, rey de Armenia y hermano del rey
Polimio a quien San Bartolomé había convertido al cristianismo. Como los
sacerdotes de los templos paganos, que se estaban quedando sin seguidores,
protestaron ante Astiages de la labor evangelizadora de Bartolomé, Astiages
mandó llamarlo y le ordenó que adorara a sus ídolos, tal como había hecho con
su hermano. Ante la negativa de Bartolomé, el rey ordenó que fuera desollado
vivo en su presencia hasta que renunciase a su Dios o muriese.
En
la Capilla Sixtina, pintada por Miguel Ángel, la piel que tiene san Bartolomé
en sus manos contiene un autorretrato del mismo autor, detalle que no se
descubrió hasta bien entrado el siglo XIX.
En
el colgajo de piel se pueden distinguir con total nitidez las facciones del
pintor.
Sus
reliquias reposan en la iglesia de San Bartolomé en la Isla Tiberina de la
ciudad de Roma. Algunas partes del cráneo son veneradas en la Colegiata de
Fráncfort del Meno.
Patronazgo
San
Bartolomé es el patrón de aquellos que trabajan las pieles, fabrican o usan
cuero, guantes, abrigos, cinturones y botas, encuadernadores, pastores y
vaqueros. También de las modistas por llevar su piel sobre los brazos. Es
sanador de las convulsiones, crisis espasmódicas y enfermedades nerviosas en
general.



