Los Milagros de
Dios se siguen sucediendo hasta la actualidad
Tomado de https://www.forosdelavirgen.org/
Los cristianos hablamos constantemente de Milagros.
Pero existe
confusión sobre lo que significa un milagro.
A veces se lo
confunde con lo sobrenatural.
Y los escépticos
consideran que los milagros no existen porque violan las inviolables leyes de
la naturaleza.
Podemos definir un Milagro, siguiendo a Karlo Broussard, como un efecto sensible y extraordinario realizado por Dios, que sobrepasa el poder y el orden de la naturaleza creada.
Los escépticos
argumentan que los milagros son imposibles debido a que las leyes de la naturaleza son necesarias y un milagro
implica una violación de una ley de la naturaleza. Dicen que las leyes
de la naturaleza no pueden ser violadas y por lo tanto, los milagros deben ser
imposibles.
Si leyeran
atentamente el milagro que publicamos abajo no tendrían ninguna duda de la
existencia de los milagros.
Pero los milagros no son violaciones de las leyes de la naturaleza,
porque las leyes de
la naturaleza no son meras descripciones de regularidades causales (por
ejemplo, cuando sucede A, entonces pasa B) que un milagro podría refutar.
Las leyes de
la naturaleza son las propiedades inherentes de las cosas que se manifiestan
cuando se cumplen ciertas condiciones.
Así por ejemplo,
la ley de la naturaleza que nos dice el agua se congela a 0 grados es
simplemente una descripción de la naturaleza del agua que tiene una disposición
a congelarse cuando la temperatura alcanza los 0 grados. Pero si se le pone un
anticongelante cambian las condiciones.
Cuadro de la Imagen de Absam que milagrosamente apareció grabada en
una vidrio. Se podría decir que el término "leyes de la naturaleza"
es una abreviación para hablar de poderes
causales inherentes a la naturaleza de las cosas.
De esta forma
los milagros son sucesos que pueden ser provocados solamente por la actividad
causal directa de Dios y no por otras fuerzas naturales operativas en los
objetos creados.
Un milagro no prueba que una ley de la naturaleza es falsa, sino simplemente
indica una causa más allá de los poderes causales naturales de una cosa y tal
poder causal es divino. Por ejemplo, fuerzas naturales en un cuerpo humano no pueden producir el
efecto de que el cuerpo vuelva a la vida después que ha muerto. Pero Dios puede
producir tal efecto, dando directamente vida a un cadáver.
Cuando lo hace, como lo hizo en el caso de Jesús, no se refuta la ley de la
naturaleza que establece que los cuerpos muertos permanecen muertos. Sigue siendo cierto que los cadáveres no
tienen ningún poder inherente para volver a la vida. Dios no
sólo tiene el poder de suspender a disposición inherente de un objeto, sino
también el poder de
dar a un objeto una nueva propiedad que no tiene por naturaleza.
El milagro de caminar sobre el agua de Jesús es un ejemplo de esto (Mateo 14:
22-23).El agua no tiene poder dentro de su naturaleza permitir que un ser
humano camine sobre ella. Pero Jesús,
siendo Dios, puede dar al agua tal propiedad en una circunstancia particular.
Esto no contradice la ley de la naturaleza que establece que usted se hundirá
si intenta caminar sobre el agua, porque el agua por su naturaleza no soporta
un ser humano arriba. En segundo término los escépticos asumen que las leyes de la naturaleza son
absolutamente necesarias, es decir, que los fenómenos que
describen deben siempre ocurrir. Del mismo modo que Dios no puede hacer un
círculo cuadrado o hacer un triángulo de cuatro lados, no podría suspender las leyes de la
naturaleza.
Hostia con sangre del milagro eucarístico de Legnica. Pero esto
simplemente no es verdad, porque las leyes de la naturaleza tienen lo que los
filósofos llaman necesidad hipotética, lo que significa que se sostendrán con la condición de que ninguna
causa externa intervenga. Por ejemplo, la ley de la gravedad nos dice que
una roca caerá al suelo cada vez que la dejo caer. Pero no es una contradicción
intrínseca imaginar a alguien recogiendo rápidamente la roca antes de que toque
el suelo. La ley de la gravedad sigue activa igual en igualdad de
circunstancias. Dado que las leyes de la naturaleza son meramente
hipotéticas, las
leyes de la naturaleza no pueden impedir la actividad causal de Dios en los
milagros. Esta comprensión de los milagros y su relación con
las leyes de la naturaleza disipa el mito de que uno tiene que abandonar la ciencia con el fin
de aceptar los milagros. Los escépticos a menudo oponen los
milagros a la ciencia, alegando que se tiene que elegir uno u otro. Pero esto
es una falsa dicotomía. Entonces vayamos a enumerar las características de los
milagros.
Un milagro se
define como un efecto sensible y extraordinario realizado por Dios que
sobrepasa la potencia y el orden de la naturaleza creada.
Los Milagros
son exclusivamente atribuibles a la energía divina
Sólo Dios puede ser la causa de un milagro. Esto excluye
cualquier tipo de incidencia causal, ya sea desconocidas fuerzas ocultas de la
naturaleza, una fuerza de la naturaleza aplicada por el hombre de manera
artificial, o fuerzas de la naturaleza utilizadas por espíritus puros que
actúan con sólo sus facultades naturales. Tales efectos serían maravillosos
pero no milagros.
Los Milagros
están más allá del poder de la naturaleza creada
Un efecto puede ser creado más allá de los poderes de varias
formas.Un milagro podría
superar la esencia natural de la cosa. La glorificación del
cuerpo resucitado al final de los tiempos es un ejemplo de esto. Tal
glorificación está por su naturaleza más allá del poder de cualquier causa
creada. Otro ejemplo sería el sol yendo hacia el este en lugar de al oeste También el efecto milagroso podría
superar la forma en cómo se manifiesta y no la esencia del
efecto. Por ejemplo, la naturaleza produce la vida en los seres humanos, pero
no puede hacerlo en un cadáver. Además otra forma de milagro podría cambiar el modo o forma que en
que se produce el efecto milagroso. Un hueso roto se repara
naturalmente con el tiempo, pero si por el poder de la oración de intercesión
se recupera el hueso de inmediato, entonces es un milagro. La lluvia es otro
ejemplo. Poderes creados dentro de la naturaleza producen lluvia, pero
consideramos que es un milagro que por mandato de un profeta cae lluvia de un
cielo despejado de nubes.
No todo lo
sobrenatural está más allá del orden de la naturaleza creada
Si bien la creación del mundo y el alma son efectos que sólo Dios
puede causar, no están más allá del orden de la naturaleza creada. La creación
del mundo es el comienzo del fin de la naturaleza creada, y la creación del
alma completa la naturaleza humana, que es una parte de la creación. Ambas acciones llevan a cabo cosas que
pertenecen al orden de la naturaleza creada y por lo tanto no son milagros.
Los Milagros
son Extraordinarios
Al decir que un milagro es
extraordinario queremos decir que es contrario al curso natural y ordinario de
las cosas sobrenaturales. Volviendo a nuestro ejemplo
de la creación del
alma humana, no es extraordinaria porque Dios decretó
desde la eternidad que la creación de las almas humana sería parte del curso
ordinario de las cosas, especialmente si se considera que el alma humana
completa la naturaleza humana. Los
milagros también deben ser contrarios al curso sobrenatural de las cosas.
Por ejemplo, la infusión de la gracia en el alma a través de los sacramentos y
la guía e inspiración del Espíritu Santo para llevar a cabo actos meritorios y
la salvación, no son milagros porque Dios los quiere como ocurrencia regular en
el orden sobrenatural.
Los Milagros
son efectos Sensibles
El último aspecto de un milagro es que es sensible: sujeto a la percepción por los sentidos.
Esto se deriva del propósito de los milagros definidos por los Padres del
Concilio Vaticano I (Constitución dogmática sobre la fe católica , CH 3).Ellos
dejan claro que los
milagros son para probar la autenticidad de la revelación de Dios. Tal
revelación debe estar marcada con un carácter divino para que todos,
incluyendo a los ignorantes, para que sepan que es auténtica. Aquí los milagros
tienen una función que sirve como un sello para autenticar la comunicación de
Dios a la humanidad, poniendo la autoridad de la revelación más allá de toda
duda.
Por otra
parte, los milagros confirmaron la autenticidad de la revelación de Jesús en la
era apostólica, los milagros realizados a lo largo de la historia de la Iglesia
Católica, prueban las afirmaciones sobre la verdad de la Iglesia como fundada
por Cristo.
EL
MILAGRO SOBRENATURAL DEL NACIMIENTO DE UNA ROSA DEL PECHO DE LA VIDENTE MARÍA ESPERANZA
La hija de la mística, María Esperanza, narra que su madre experimentó la
materialización sobrenatural de una rosa. María quien presentaba los estigmas de la Pasión de
Cristo todos los viernes Santos (hecho certificado por dos
médicos), fue instrumento de numerosas sanaciones. Así como, capturada en
momentos de éxtasis,
levitación, bilocación y podía leer almas al estilo del
Padre Pío. Asimismo, tiene en su haber apariciones aprobadas por la Iglesia de la Santísima Virgen
María, que tuvieron lugar cerca de Caracas, en un pueblo
llamado Betania
El
extraño fenómeno del que nos referimos aquí era que de su pecho brotaba la
dolorosa erupción de una rosa con espinas, con tallo y todo.
El proceso de beatificación de María se abrió hace algunos años en
Nueva Jersey y continúa siendo el único místico actualmente que
experimentó lo que su hija, María Coromoto llama, “El Nacimiento de una Rosa”.
Todo comenzó el 18 de enero de 1986, de acuerdo a María
Coromoto y sucedió en
16 ocasiones en presencia de docenas de testigos, incluyendo a
un equipo de noticias de Caracas que lo filmó.
De acuerdo a Coromoto, el
video se encuentra en manos de las autoridades eclesiásticas fuera del alcance
del público para el proceso de beatificación.
“Fue captado en video; sin embargo, no podemos liberarlo hasta que
las autoridades lo consideren oportuno”, comenta María Coromoto.
Además de los miembros de su familia, el brote de la rosa fue detallado por el
fallecido locutor de radio de la CBS, John Marion. Marión presenció el supuesto
fenómeno el 15 de agosto de 1995 mientras visitaba a
Esperanza en Betania. El hecho únicamente puede ser descrito como inconcebible. Otros que
presenciaron el fenómeno, incluye a Carolina Fuenmayor, reportera de Venevisión
en la ciudad de Caracas en ese momento. Así como el doctor Chelby y el doctor
Alfonso Gutiérrez Burgos, ambos de la zona de Caracas.
Fuenmayor, fue quien captó el fenómeno en video tras la insistencia
de María Esperanza, quien, a su vez, no quería que dicho video se liberase, por lo
menos, hasta después de su muerte. La
idea de una rosa procedente del cuerpo de alguien, sorprende las mentes más
abiertas, aun cuando los fenómenos asociados con el Santo Padre
Pío - a quien María conoció - eran igualmente desconcertantes y difíciles de
creer.
Cuenta Marion:
“Tanto mi Agente de Viajes como yo nos encontrábamos de negocios en
una calurosa noche de verano y era cerca de la una de la mañana”, contó Marion
algunos años antes de su muerte.
“Nos encontrábamos sentados en el área del Altar. Nos preguntábamos
la razón por la que María nos había hecho esperar tanto tiempo. Llevábamos
cuatro o cinco horas esperando.
Durante ese tiempo, un grupo de peregrinos estadounidenses llegaron
en busca de María. Durante la espera, escuchamos al yerno de María
gritar: ‘John, John deprisa! Ven aquí!’
Habían colocado un par de sillas en el área designada para María
y con ayuda de otros familiares la colocaron en la silla.
Me pidieron que continuara mirando.
Ella se encontraba experimentando un tipo de dolor, se
encontraba muy incómoda en la silla.
María abrió parte de la blusa que llevaba y una marca roja
comenzó a aparecer.
Yo miraba fijamente. Continuaba creciendo y creciendo y
María experimentaba gran dolor.
Fue entonces cuando la marca roja comenzó a tomar forma.
Yo reconocí la forma, era la
forma de una rosa, una hermosa rosa roja, floreciendo mientras salía fuera de
su cuerpo, lo que le ocasionaba gran dolor; finalmente terminó y floreció.
Apareció esta bella rosa
roja.
No podía creerlo, miré
sorprendido a mi agente.
Él dijo, ‘Lo sé, lo sé, lo puedo
ver’.
Cuando la rosa se podía ver en el
cuerpo de María, podíamos distinguir el tallo, alrededor de dos
pulgadas de tallo.
María entregó un pétalo a un sacerdote, a tres monjas y finalmente me dio
uno a mí también.
Luego me enteré que salió el
resto del tallo con espinas en él, la
misma expresión y el mismo dolor, no podía esperar a sacarlo todo.
Y fue entonces cuando ella
lo sostuvo amorosamente entre sus manos.



