R_Marianas

Las Revelaciones Privadas



Últimos mensajes de Nuestro Señor Jesús Cristo y de la Santísima Virgen:


Revelaciones Marianas 







“No extingáis el Espíritu;
no despreciéis las profecías;
examinadlo todo y quedaos con lo bueno”
(1 Tes 5,19-21).


1. Revelación «pública» y revelación «privada»
La Revelación (del latín revelare= quitar el velo, manifestar una cosa oculta), en sentido estricto, es el acto sobrenatural por el que Dios comunica al hombre, bien inmediatamente (por Sí mismo) o mediatamente (a través de un intermediario divinamente autorizado) sus enseñanzas y sus quereres.

La Teología católica ha hecho siempre una clara distinción entre Revelación pública y la Revelación privada.

.   La Revelación pública es la que se dirige a toda la Humanidad como parte de la fe universal.
Tuvo su inicio con el amanecer de la humanidad en nuestros Primeros Padres. En efecto, Dios —como ha enseñado el Concilio Vaticano II— «queriendo abrir el camino de la salvación sobrenatural, se manifestó desde el principio a Sí mismo a los Progenitores. Tras su caída, los reanimó con la promesa de la Redención en la esperanza de la salvación (Cfr. Génesis 3,15) y tuvo constante cuidado del género humano. Después de haber Dios hablado reiteradamente y de múltiples modos por medio de los Profetas, al fin… nos habló por medio de su Hijo (Hebreos 1,1-2). Mandó, en efecto, a su Hijo, esto es, al Verbo eterno que iluminó a todos los hombres a fin de que morase entre ellos y les explicase los secretos de Dios… Él (Cristo) llena y completa la revelación, corroborándola con el testimonio divino puesto que Dios está con nosotros para librarnos de las tinieblas del pecado y de la muerte y resucitarnos a la vida eterna. La economía cristiana, por tanto, en cuanto que es alianza nueva y definitiva, no cesará jamás, no siendo de esperar que se produzca ninguna otra revelación pública antes de la manifestación gloriosa de nuestro Señor Jesucristo» (Cfr. 1ª Timoteo 6, 14; Tito 2,13), (Constitución dogmática Dei Verbum, cap. 1, números 3-4).

Así pues, la Revelación pública abarca dos grandes períodos: el Judaico o del Antiguo Testamento y el Cristiano o del Nuevo Testamento, conteniéndose toda ella en la Sagrada Escritura y en la Tradición.

.   Las revelaciones privadas son aquellas que se dirigen a una sola alma o a un determinado número de almas (y no como la Revelación pública que se dirige a toda la Humanidad) sin que constituyan una parte necesaria de la fe universal. Pueden darse mediante apariciones, locuciones, etc. (afectando a los sentidos externos) o bien mediante visiones, revelaciones, etc. (interesando a los sentidos internos)
2. Características de las revelaciones privadas
.   De conformidad con la Teología católica, estas revelaciones privadas son posibles, reales, relativamente raras, necesariamente subordinadas a la revelación pública, extrañas al Depósito de la Revelación y útiles.
1). - Son, en primer lugar, posibles. Del hecho mismo de que la Iglesia las someta a su juicio, se deduce que no las descarta «a priori», teniéndolas, por tanto, como posibles. Hasta algunas las ha permitido y alabado. Es pues obvio que Dios, por el hecho de haber dado a la humanidad una Revelación pública y general, no ha renunciado en modo alguno a la libertad de agregar, según su beneplácito, algunas revelaciones privadas, particulares, menos extensas y, a las veces, individuales del todo. La riqueza del misterio de Dios es inagotable y Dios nunca renunció a tener contactos directos con las almas a fin de instruirlas, siendo de notar, a este respecto, la profecía de Joel (3,1), el cual, hablando del reino mesiánico, dijo: “Y ocurrirá seguidamente (un día) que: yo derramaré mi Espíritu sobre los hombres, y vuestros hijos e hijas llegarán a ser profetas, vuestros adultos tendrán sueños y vuestros jóvenes verán visiones”. Por lo que son posibles.
2). - En segundo lugar, son reales, al menos en ciertos casos, por el simple hecho de que la propia Iglesia permite que algunas de tales revelaciones circulen entre los fieles y alguna (por ejemplo, la del Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque) haya llegado a ser fundamento incluso de un culto litúrgico y oficial.
Los criterios para aceptar la realidad de una revelación y percibir el elemento humano que en ella se haya podido infiltrar, son tres, que hacen relación: a la persona que recibe la revelación, a la materia a la que la misma se refiere y a los efectos que produce.
.   a). - La persona favorecida con revelaciones ha de ser considerada en sus cualidades, tanto naturales como sobrenaturales. Cualidades naturales, o sea, su temperamento (si es equilibrado o más bien psiconeurótico, histérico) cualidades intelectuales (si es persona de buen sentido o tal vez fantástica o exaltada); cualidades morales (si es persona de buen sentido o, por el contrario, dada a exagerar y a inventar). Cualidades sobrenaturales, o sea, si está dotada de una virtud sólida, si es obediente y, de un modo particular, si tiene sincera y profunda humildad (o, por el contrario, trata de exhibirse). Todos estos elementos (cualidades naturales y sobrenaturales de la persona) aun cuando resultaran positivos, no prueban ciertamente la realidad de la revelación; mas, con todo, resultan un elemento válido para ayudar a juzgar el valor de las aserciones de la persona que se dice favorecida con revelaciones. Y si, por el contrario, los indicados elementos resultasen negativos, no sería aceptable la realidad de la revelación (Cfr. Lambertini, «De Servorum Dei beatificatione et canonizatione» L. III, cap. 51, n.3).
.   b). - Otro criterio para comprobar la realidad de una revelación es la materia de la que las revelaciones se refieren. Toda revelación que sea realmente (no solo aparentemente) contraria a la fe, a las buenas costumbres o al decoro, debe ser inexorablemente rechazada puesto que Dios no puede contradecirse enseñando cosas contrarias a lo que enseña la Iglesia, guardiana oficial del Depósito de la Fe. Otro tanto cabe decir de cuanto se oponga a la enseñanza unánime de los Padres y Teólogos (aunque no ya si se trata de opiniones controvertidas). No pueden tampoco admitirse como provenientes de Dios las exigencias de cosas imposibles de cumplir. Más si, por el contrario, lo contenido en la revelación privada no solo es ortodoxo, sino que también rebasa la capacidad natural del escritor, tenemos entonces en ello un criterio válido para su preternaturalizad.
.    c). -Un tercer criterio para comprobar la realidad de una revelación lo constituyen los efectos que la misma producen. Por sus frutos, en efecto, se conoce el árbol. Las revelaciones reales y verdaderas producen serenidad y paz; las falsas, en cambio, turbación, tristeza, desánimo, etc. frutos de arte diabólico. Las revelaciones verdaderas reafirman al alma en la virtud, sobre todo en la humildad. Las falsas, en cambio, producen orgullo (Cfr. Santa Teresa de Jesús, II Castillo interior, mansión VI, c. VIII).
Y es necesario así mismo tener presente que una revelación puede ser real, es decir, verdadera en su esencia y falsa en sus detalles. Lo cual se debe principalmente a la injerencia de la actividad humana, propia del instrumento (sin que ella se dé cuenta de ello) en la acción divina, sobrenatural, de Dios; lo cual se verifica, de modo particular en las revelaciones escritas por personas dotadas de una fantasía extraordinariamente viva. A causa de tal filtración, vienen a las veces a darse en las revelaciones privadas errores de ciencias físicas, de ciencias históricas, ideas, prejuicios o sistemas teológicos etc. De esta suerte se dan como divinamente reveladas cosas que son fruto de la imaginación. Dios, en efecto, no tiene por qué corregir los prejuicios y errores científicos que puedan anidar en la mente de los videntes, ya que su mira es el bien espiritual de los mismos y no su formación intelectual.
3).- Las revelaciones privadas (aparte de ser posibles y reales) son igualmente, en tercer lugar, relativamente raras. Se trata, efectivamente, de intervenciones sobrenaturales extraordinarias y, por tal motivo, fuera de lo corriente, es decir, raras. Por eso, la Iglesia, ante dichas revelaciones, se mostró siempre muy reservada y procedió con gran cautela y extremada circunspección. Y su aprobación, una vez concedida, se ha de entender más en un sentido negativo que positivo (esto es, en el sentido de que, en tales escritos, en general, nada hay que se oponga a la fe ni a las costumbres).
4).- Las revelaciones privadas, en cuarto lugar, se hallan necesariamente subordinadas a la Revelación pública. En efecto, deben ser juzgadas a la luz de la Revelación pública: de conformarse con ella, pueden ser verdaderas; más si, por el contrario, discrepan, deben tenerse por falsas; ahora bien, sin son dudosamente conformes, han de tenerse por dudosas (esto es, no necesariamente falsas ni verdaderas). Lo que es incierto y discutible (como sucede con la revelación privada) debe ser juzgado a la luz de lo que es cierto e indiscutible (como lo es la Revelación pública). No es la Revelación pública la que depende de las revelaciones privadas, sino que son las revelaciones privadas las que dependen de la Revelación pública.
5).- Las revelaciones privadas, en quinto lugar, son extrañas al Depósito de la Revelación pública a la que nada sustancialmente nuevo pueden añadir. Aun en el caso de que sean admitidas las revelaciones privadas, la Iglesia no las impone a la creencia de los fieles (como, por el contrario, lo hace con la Revelación pública), por lo que la Iglesia nunca tuvo por «herejes» a quienes se negaron a admitirlas, si bien eso no quita el que esos tales puedan ser tal vez imprudentes y temerarios al rechazarlas. Las revelaciones privadas, en la hipótesis de que sean de origen divino, obligan tan solo a quienes han sido favorecidos por Dios con ella, así como a todos aquellos a quienes tienen la certeza de su realidad histórica y teológica. Se trata con todo de prestarles una fe puramente «humana» (no ya «católica»), como lo declaró Benedicto XIV, «¿qué pensar —se pregunta él— de las revelaciones privadas aprobadas por la Iglesia, como son, por ejemplo, las de Santa Ildegarda, Santa Brígida y Santa Catalina de Siena…?». Y da esta respuesta: «A dichas revelaciones, por más que están aprobadas, no se debe ni se puede prestar un asentimiento de fe católica sino tan solo un asentimiento de fe humana, conforme a las normas de la prudencia, según las cuales las indicadas revelaciones son probables y piadosamente creíbles» (De Servorum Dei Beatificationes, L. III, c. 53, nº 15; Cfr. L. II, c. 32, nº 11; Bassano 1767, t. III, p. 277; t. II, p. 138-139).

6).- Las revelaciones privadas, en sexto y último lugar, son útiles. Aun cuando nada sustancialmente nuevo añadan o puedan añadir, a la Revelación «pública» (ya completada en Cristo), no por eso se las debe tener por inútiles. Ellas, en efecto, son de gran utilidad para las almas de aquellos a los que se comunican. Y esto de múltiples modos: nutriendo y desarrollando la fe y la piedad de la Iglesia; suministrando una más clara inteligencia de las verdades y de los documentos de la Revelación pública. Por medio de las revelaciones (privadas), Dios nos ayuda a extraer un mayor provecho de la Revelación (pública).



A CONTINUACIÓN, PRESENTAMOS EXTRACTOS DE

LA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POSTSINODAL VERBUM DOMINI DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI SOBRE LA PALABRA DE DIOS EN LA VIDA Y EN LA MISIÓN DE LA IGLESIA

Tomado de la Página del Vaticano:


VERBUM DEI
«En el principio ya existía la Palabra,
y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios...
y la Palabra se hizo carne» (
Jn 1,1.14)

El Dios que habla
Dios en diálogo
La novedad de la revelación bíblica consiste en que Dios se da a conocer en el diálogo que desea tener con nosotros. La Constitución dogmática Dei Verbum había expresado esta realidad reconociendo que «Dios invisible, movido de amor, habla a los hombres como amigos, trata con ellos para invitarlos y recibirlos en su compañía». Sin embargo, para comprender en su profundidad el mensaje del Prólogo de san Juan no podemos quedarnos en la constatación de que Dios se nos comunica amorosamente. En realidad, el Verbo de Dios, por quien «se hizo todo» (Jn1,3) y que se «hizo carne» (Jn1,14), es el mismo que existía «in principio» (Jn1,1). Aunque se puede advertir aquí una alusión al comienzo del libro del Génesis (cf. Gn 1,1), en realidad nos encontramos ante un principio de carácter absoluto en el que se nos narra la vida íntima de Dios. El Prólogo de Juan nos sitúa ante el hecho de que el Logos existe realmente desde siempre y que, desde siempre, él mismo es Dios. Así pues, no ha habido nunca en Dios un tiempo en el que no existiera el Logos. El Verbo ya existía antes de la creación. Por tanto, en el corazón de la vida divina está la comunión, el don absoluto. «Dios es amor» (1 Jn 4,16), dice el mismo Apóstol en otro lugar, indicando «la imagen cristiana de Dios y también la consiguiente imagen del hombre y de su camino». Dios se nos da a conocer como misterio de amor infinito en el que el Padre expresa desde la eternidad su Palabra en el Espíritu Santo. Por eso, el Verbo, que desde el principio está junto a Dios y es Dios, nos revela al mismo Dios en el diálogo de amor de las Personas divinas y nos invita a participar en él. Así pues, creados a imagen y semejanza de Dios amor, sólo podemos comprendernos a nosotros mismos en la acogida del Verbo y en la docilidad a la obra del Espíritu Santo. El enigma de la condición humana se esclarece definitivamente a la luz de la revelación realizada por el Verbo divino.
Dimensión escatológica de la Palabra de Dios
De este modo, la Iglesia expresa su conciencia de que Jesucristo es la Palabra definitiva de Dios; él es «el primero y el último» (Ap 1,17). Él ha dado su sentido definitivo a la creación y a la historia; por eso, estamos llamados a vivir el tiempo, a habitar la creación de Dios dentro de este ritmo escatológico de la Palabra; «la economía cristiana, por ser la alianza nueva y definitiva, nunca pasará; ni hay que esperar otra revelación pública antes de la gloriosa manifestación de Jesucristo nuestro Señor (cf. 1 Tm 6,14; Tt 2,13)». En efecto, como han recordado los Padres durante el Sínodo, la «especificidad del cristianismo se manifiesta en el acontecimiento Jesucristo, culmen de la Revelación, cumplimiento de las promesas de Dios y mediador del encuentro entre el hombre y Dios. Él, que nos ha revelado a Dios (cf. Jn 1,18), es la Palabra única y definitiva entregada a la humanidad». San Juan de la Cruz ha expresado admirablemente esta verdad: «Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra... Porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado a Él todo, dándonos el todo, que es su Hijo. Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra cosa o novedad».

Por consiguiente, el Sínodo ha recomendado «ayudar a los fieles a distinguir bien la Palabra de Dios de las revelaciones privadas», cuya función «no es la de... “completar” la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia». El valor de las revelaciones privadas es esencialmente diferente al de la única revelación pública: ésta exige nuestra fe; en ella, en efecto, a través de palabras humanas y de la mediación de la comunidad viva de la Iglesia, Dios mismo nos habla. El criterio de verdad de una revelación privada es su orientación con respecto a Cristo. Cuando nos aleja de Él, entonces no procede ciertamente del Espíritu Santo, que nos guía hacia el Evangelio y no hacia fuera. La revelación privada es una ayuda para esta fe, y se manifiesta como creíble precisamente cuando remite a la única revelación pública. Por eso, la aprobación eclesiástica de una revelación privada indica esencialmente que su mensaje no contiene nada contrario a la fe y a las buenas costumbres; es lícito hacerlo público, y los fieles pueden dar su asentimiento de forma prudente. Una revelación privada puede introducir nuevos acentos, dar lugar a nuevas formas de piedad o profundizar las antiguas. Puede tener un cierto carácter profético (cf. 1 Ts 5,19-21) y prestar una ayuda válida para comprender y vivir mejor el Evangelio en el presente; de ahí que no se pueda descartar. Es una ayuda que se ofrece pero que no es obligatorio usarla. En cualquier caso, ha de ser un alimento de la fe, esperanza y caridad, que son para todos la vía permanente de la salvación.


Fin de la Cita

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Una Revelación Privada Actual

Luz de María de Bonilla

Tomado Textualmente de la Pagina “Revelaciones Marianas”
http://revelacionesmarianas.com/luz_de_maria.html

La vida de Luz de María ha sido guiada por Dios desde su nacimiento en un pequeño país de Centroamérica: Costa Rica. Actualmente reside en Argentina.
 Ella procede de una familia de profundas raíces cristianas, en donde junto a sus hermanos, fue creciendo rodeada de un ambiente de espiritualidad, siendo la Eucaristía el centro de su vida. Su juventud transcurrió junto a la presencia de su amado Ángel Custodio y de la Madre Santísima quienes fueron sus compañeros y confidentes. Desde entonces le participaban de Manifestaciones Celestiales, presagiando así lo que se concretaría poco a poco años más tarde.

Junto al desenvolvimiento de su vida profesional, forma un hogar el cual hoy consta de 15 miembros, los que la acompañan desde que comienzan a darse en su hogar Manifestaciones Divinas: tales como exudaciones de imágenes religiosas, aromas inexplicables, entre otros, haciendo de esta forma que su familia y allegados fueran testigos de la experiencia espiritual de Luz de María.

Durante la Semana Santa del año 1990 se da el encuentro definitivo con la Madre Santísima, quien le anuncia la recuperación física de una enfermedad que padecía y la acoge de manera especial para prepararla al encuentro con Su Divino Hijo, comenzando así un largo camino durante el cual le van esclareciendo de forma sutil la misión que el Cielo tenía designada para ella. 

Comienza así una nueva etapa en su experiencia mística, la cual la llevará a experimentar profundos éxtasis no sólo en presencia de su familia, sino de personas cercanas que luego se reunirían para orar, conformando de esta forma un Cenáculo, que la acompaña hasta la fecha.
Al transcurrir los años, Jesús y la Madre Santísima la van formando para que ella sea instrumento útil en manos del Alfarero Divino y se abandone en la Voluntad del Señor, cargando junto a Cristo el dolor de la Cruz que penetra físicamente en su cuerpo y en su alma. (1)

Después de una larga espera durante la cual Cristo y la Madre Santísima la prepararon paulatinamente solicitándole discreción en ese periodo, el Cielo le ordena transmitir a toda la humanidad la Divina Palabra que ha recibido y que continúa recibiendo. Desde ese momento Cristo va abriéndole camino y dirigiendo sus pasos por donde la Voluntad Divina desea que llegue el Llamado del Cielo.

Luego de que le dieran la Orden Divina de darse a conocer, y bajo la inspiración del Espíritu Santo comenzó a visitar diversos países, especialmente de América Latina dando entrevistas radiales y conferencias abiertas al público. De ahí han surgido hermanos deseosos de poner en práctica las enseñanzas de la Palabra Divina, formándose Cenáculos de oración y praxis del Evangelio, manteniéndose en una constante lucha por alcanzar una vida plena en el cumplimiento de la Voluntad de Dios y el amor al prójimo.

Luz de María va percibiendo que con el transcurrir del tiempo la Palabra de Cristo y de la Madre Santísima que ella recibe alcanzan un tenor diferente en cuanto a la magnitud e intensidad, esto debido a la proximidad de los acontecimientos a los que la humanidad se enfrentará. Sin embargo, en cada Llamado Divino prevalece el Amor, la Misericordia y a la vez la Justicia Divina, anunciando y denunciando la cercanía de la Purificación, fruto de la desobediencia del hombre y del mal manejo que éste ha dado a los adelantos en todos los campos, transformándose así el hombre en el flagelo de sí mismo.

Cristo le anticipa persecución, injusticia, difamación y calumnias a las que se verá enfrentada por aquellos que no acepten estos Llamados Divinos y que no se cansarán de perseguirla para tratar de terminar con esta Obra, pero ella acepta, a sabiendas de que como instrumento de Cristo debe seguir el mismo camino que Cristo transitó en la Tierra.

La Madre Santísima es su consejera y de la Mano de la Madre, hasta el día de hoy, continúa siendo fiel discípula de Cristo, viviendo diversas experiencias místicas en las que Cristo le comparte su padecer en la Cruz.

Junto a ella se han mantenido Sacerdotes de varios países que la acompañan, mas como le dice Cristo mismo: “tu director espiritual soy Yo”, ya que es Cristo quien guía cada uno de sus pasos y todo lo que ella hace.   El Padre José María Fernández Rojas, quien desde el comienzo de las manifestaciones se ha mantenido Junto a ella como su confesor, ha acompañado también a su grupo de oración dentro del cual tres religiosas, han sido parte inseparable desde que se conformara el cenáculo, hace ya 24 años, siendo una de ellas licenciada en teología se ha podido mantener la más estricta observancia y análisis de la palabra revelada. 

La Misión de Luz de María, en total obediencia a Cristo, es ser instrumento de la Verdad Divina en este instante, anunciando y denunciando lo que Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Madre Santísima le indiquen para que los hijos de Dios sigan luchando por su propia conversión y la de todos sus hermanos, reconociendo y combatiendo con fuerza el mal que les rodea, y decididos continúen el camino de la Salvación en todos los aspectos de la vida.

Es así como la Palabra Divina que recibe Luz de María invita a la humanidad como hijos de un mismo Padre a alcanzar la unidad de todos como hermanos, siendo cumplidores del primer mandamiento y eco del llamado de Cristo que convoca a Su Pueblo a ser uno solo. 


(1)     Referencia: Previo al momento en que Cristo le comparte Su Pasión Luz de María comienza a percibir un estado particular el cual le hace reconocer anticipadamente la manifestación de este prodigio, llevándola posteriormente a caer en un profundo éxtasis, reflejando una escena dramática para los testigos debido al gran sufrimiento no solo físico sino espiritual; comenzando a hacerse visibles las heridas en manos, pies, costado del pecho y en la cabeza, en algunas ocasiones se manifiestan lágrimas de sangre la cual emana un intenso perfume que llega a inundar toda la habitación. Finalizado el éxtasis el cual puede durar desde una a varias horas, las heridas se cierran regenerando su carne y su piel, quedando visible solo la sangre emanada de dichas heridas...


Fin de la Cita

Esta Revelaciones, actualmente en desarrollo, nos hablan con mucha belleza y profundidad de la Santa Doctrina de la Iglesia, y nos hacen serias advertencias sobre los tiempos que estamos viviendo, la necesidad de conversión y oración permanente por una humanidad cada día más alejada de Dios.

Iremos “replicando” acá textualmente los dos últimos mensajes publicados en la Página “Revelaciones Marianas

Pedimos al Espíritu Santo su asistencia permanente y el discernimiento para siempre acertar con su Santa Voluntad.

Oración al Espíritu Santo e inspirada a Luz de María con aprobación eclesiástica


Mensajes
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MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA
16 DE OCTUBRE DEL 2017


Amados Hijos de Mi Corazón Inmaculado:

Mi Bendición es para cada uno de ustedes la esencia de Mi Amor Materno…

LES EXHORTO A LA CONVERSIÓN TOTAL Y DEFINITIVA PARA QUE SALVEN EL ALMA Y POSEAN LA FORTALEZA NECESARIA PARA VENCER LOS DETENTES DE ESTOS INSTANTES Y LOS VENIDEROS.

Es necesario el examen de conciencia diario. 

Es necesario que renueven cada día la Consagración al Sagrado Corazón de Mi Hijo y al Mío.

¿No es cada instante una nueva lucha contra el mal?  Las huestes de satanás no descansan.
¿A qué se debe que Mis hijos piensan que con consagrarse una vez a Nuestros Sagrados Corazones ya basta? ¡No hijos!, nunca es suficiente…

Ustedes desobedecen por no tomar consciencia de la necesidad de mantenerse en un solo Camino. Fluctúan constantemente entre lo mundano y pecaminoso y el Llamado para que caminen hacia la Gloria Eterna.

EL PUEBLO DE MI HIJO NO ES UN PUEBLO QUE PROFUNDICE CUANTO SE LE REVELA. Se han acostumbrado a recibir y no profundizar, por ello no tienen idea de las consecuencias espirituales a las que se entregan si continúan siendo partidarios de los estados vergonzosos a los que se entregan guiados por el mal.   Repiten sin pensar, memorizan y no sienten, acceden al pecado junto a los demás actuando por inercia, son complacientes con lo que la mayoría es complaciente y no razonan antes de actuar.

MIS HIJOS SE MANTIENEN EN EL CONFORMISMO DE VIVIR CON LA LEY DEL MÍNIMO ESFUERZO EN TODO ASPECTO. La mediocridad en la Humanidad es como una ola gigantesca que los arrastra sin que logren salirse. Por ello vengo a darles Mi Amor y a llamarles para que tomen consciencia de que subestiman la guerra espiritual en la que se mantiene esta generación. Justifican el pecado con el demonio al que culpan de cuanto les sucede. DEBEN LUCHAR EN CONTRA DEL PECADO QUE USTEDES ACEPTAN, LA TENTACIÓN ES TENTACIÓN, ESTÁ EN CADA UNO EL VENCERLA O DEJARSE CAER EN ELLA. LOS HIJOS DE MI HIJO SABEN QUE DEBEN VIVIR EN UNA CONSTANTE ALERTA.

La Humanidad desea vencer los embates espirituales sin invocar y mantener presente el Nombre que es por sobre todo Nombre. No predican en el Nombre de Mi Hijo y vacilan al guardar respetos humanos para no perder la acogida de los hombres.

La desvinculación del hombre hacia lo que estableció el Padre Eterno en la Ley Divina y la cómoda posición del hombre ante el pecado, han adelantado la Purificación de esta generación, en la cual participa la Humanidad y el hombre mismo con su mal actuar ante las Súplicas Divinas. Viven siguiendo fechas que reciben de algunos de sus hermanos sobre el final de esta generación o en su lugar, sobre la total purificación de esta generación.

OLVIDAN FÁCILMENTE QUE EL DÍA Y LA HORA SOLO DIOS LO SABE.

¡Hijos necios!... que ofenden a la Voluntad Divina con ese atropellado caminar en que viven y al que la misma Naturaleza llevará a detenerse.

Esta generación no ha guardado la dignidad como hijos de Dios, sino viven en prisiones de pecado de las que no desean alejarse. No creen en que el pecado se vuelva en contra del mismo hombre. Han olvidado tiempos anteriores, generaciones anteriores, que fueron sepultadas bajo el agua o castigadas con fuego por haber vivido de los vicios contra la naturaleza humana.

AMADOS MÍOS, ES ESTA GENERACIÓN A LA QUE HAGO REFERENCIA, ES A USTEDES A QUIENES DESEO DESPERTAR PARA QUE NO MUERAN PARA SIEMPRE.

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado, ¡tanto les He alertado desde años anteriores y lo están mirando cumplirse en este instante para que sean testigos de la Omnipotencia Divina, del Amor Divino por Sus hijos.

CON DOLOR MENCIONO QUE LO QUE ESTÁN LEYENDO EN ESTE INSTANTE ES POR EL HECHO DE QUE ES CADA UNO DE USTEDES EL QUE VA A PADECER, VIVIR, MIRAR Y SER PARTE DE LA GRAN PURIFICACIÓN DE LA HUMANIDAD.

De la Casa Paterna llegará el Ángel de Paz a dar aliento a la Humanidad sumida en la desesperanza debido a que el hombre actual cifra sus esperanzas en los avances de toda índole y no en un acercamiento espiritual con el Creador.

Una máquina no le dará al hombre la Vida Eterna…
Un traje costoso no le dará al hombre la Vida Eterna…
Un auto de lujo no le dará al hombre la Vida Eterna…
Una alta posición no le dará al hombre la Vida Eterna…

Deben preguntarse: ¿qué existe dentro de ustedes verdaderamente?
¿Le dan oportunidad a la conciencia para que les detenga antes de dejarse llevar por los gustos humanos o para darse a sí mismos relevancia?

Nuestro Ángel de Paz (1) llevará al hombre que así lo desee a mirarse hacia adentro y no a vivir de fantasías. Le explicitará la Verdad Divina, aun la que se ha ocultado a la Humanidad.  Pero ¡cuántos de ustedes mirarán el gran engaño dentro del que han vivido y el que les ha llevado a alejarse de Mi Hijo!

AMADOS, MI HIJO LES LLAMA A VIVIR MÁS DEL ESPÍRITU QUE DE LA CARNE, MÁS DEL ESPÍRITU QUE DE LOS LUJOS, MÁS DEL ESPÍRITU, MÁS DEL ESPÍRITU… 
Y A ESO LES GUIARÁ NUESTRO ÁNGEL DE PAZ.

Manténganse atentos ante el pecado y no sucumban a la tentación.

No arrojen piedras al pecador, sino manténganle en constante catequesis, de lo contrario, si juzgan a los hermanos como pecadores, arrójense ustedes las piedras antes de lanzarlas en contra de los hermanos. No todos los que dicen:  “¡SEÑOR, SEÑOR!, ENTRARÁN EN EL REINO DE LOS CIELOS”   (Mt. 7,21).

Oren hijos de Mi Corazón, oren por Inglaterra, padece por el mismo hombre.

Oren hijos de Mi Corazón, oren por Irlanda, será fuertemente estremeciday el agua se abalanza sobre ella.

Oren hijos Míos, oren por Japón, se estremece con tanta fuerza que el mar le sumergirá en gran parte bajo el agua. (2)

Oren hijos Míos, oren, se encuentra próxima la inversión de los Polos y el hombre, no prevenido para vivir con un clima diferente del que vive, será tomado por sorpresa. (3)

Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado, Nueva York acoge el pecado como Las Vegas, lo toma como el agua y donde el pecado reina, la destrucción asoma.

Sean cautos con el falso y bondadoso aspecto de un gobernante de una potencia mundial, el oso no es lo que aparenta, ya lo anuncié en Fátima. (4)

El dragón despertará y se abalanzará en contra de otros países.

Amado Míos, los volcanes se despiertan y llevan al estado de alerta a la Humanidad.

No sean ciegos, ¿no son éstos los Signos de los Tiempos?  ¡DESPIERTEN HIJOS!, den todo esfuerzo para que renazca en ustedes un hombre nuevo con la Bendición Divina y logren ser Apóstoles de Amor.

LES CONVOCO A UNA NUEVA JORNADA DE ORACIÓN DEL SANTO ROSARIO POR LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS PARA EL DOMINGO 26 DE NOVIEMBRE. LO ADELANTO PARA QUE LA HUMANIDAD SE UNA EN UN RECONOCIMIENTO DE MI HIJO, REY DEL UNIVERSO.

Hijos todos, “renuévense por dentro con espíritu generoso” (Sal. 50,14).  Sean prudentes, denlo todo por Mi Hijo y entréguense a La Trinidad Sacrosanta.

Les bendigo con el Amor que reina en Mi Corazón.

Mamá María

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA



COMENTARIO DEL INSTRUMENTO

Hermanos:

Durante el Mensaje nuestra Madre me mostró la gran desobediencia del hombre hacia los Llamados y sobre todo, hacia la observancia de la Ley Divina.

Y mediante una Visión me mostró a la Humanidad, como una multitud de personas tan pegadas unas a otras, como una sola masa.  Pero miré que de las personas salían vicios de toda índole y se pasaban de unos a otros, pues no tenían cómo protegerse contra los vicios ajenos.  Solo un pequeño número de personas rechazaban esos vicios porque estaban tomando con sus manos el borde del Manto de la Madre Santísima, el que estaba formado por un ROSARIO QUE LE DABA VUELTA A TODO EL MANTO.

Sí pude ver claramente que cada creatura humana que estaba tomando el Manto de nuestra Madre no solo rezaba, sino que, orando el Santo Rosario, llamaban a los que acogían todos los vicios y les ofrecían un pequeño documento. El cual uno de ellos lo desplegó y logre leer:

 “NO BASTA CON LA ORACIÓN, SEAN CREATURAS DE BIEN, ACTÚEN EN FAVOR DE LOS HERMANOS. SIN LAS OBRAS EL HOMBRE ES COMO UN ÁRBOL SIN FRUTOS”.

Cuando terminé de leer esto, que me maravilló, nuestra Madre me miró y pronunció:

“DILE A TUS HERMANOS QUE ESTE ES EL INSTANTE EN QUE TIENEN QUE ACTUAR PARA LLAMAR A LOS DESCARRIADOS, SI NO OBEDECEN A LA PALABRA, QUE OBEDEZCAN ANTE EL TESTIMONIO DE CADA UNO DE MIS VERDADEROS HIJOS. VERÁN QUIENES SON VERDADEROS HIJOS DE DIOS Y QUIENES NO AMAN Y NO SON VERDADEROS, SINO “LOBOS CON PIEL DE OVEJA” (Mt. 7,15)”.

De pronto emanó un río de agua muy cristalina de una montaña a un costado de donde estaba la Humanidad situada, al lado derecho. El agua cristalina fue pasando por debajo de donde estaba la Humanidad y al salir al otro lado, el agua estaba teñida de rojo y enlodada. Nuestra Madre mencionó:

“ASÍ ES EL CUERPO MÍSTICO DE LA LGLESIA DE MI HIJO, RECIBE EL AGUA CRISTALINA Y LA ENLODA CON INTERESES HUMANOS Y LA SANGRE DE LOS INOCENTES, POR ELLO DEBE SER PURIFICADA”.

 Y la Madre Santísima se alejó.


 Amén.
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MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
A SU AMADA HIJA LUZ DE MARIA
DADO EN COSTA RICA 

12 DE OCTUBRE 2017


Amado Pueblo:

NUESTRA BENDICIÓN PERMANECE CON USTEDES EN TODO INSTANTE.

No bendigo a unos hijos y a otros no, bendigo a toda la Humanidad y cada uno decide acoger Mi Bendición o rechazarla.

Mi Madre, como Madre de toda la Humanidad, les bendice e intercede por todos, le amen o no le amen. Solo la voluntad humana puede rechazar la Bendición de Mi Madre sobre cada uno de ustedes.

Son conscientes de este instante, pero no desean reconocer que se encuentran en “…los dolores de parto” (Rom. 8,22) de esta generación que camina en contra de cuanto venga de Nuestra Casa.

MI PUEBLO SE ENCUENTRA EN UNA GRAN CONFUSIÓN POR LO CUAL VENGO COMO CRISTO, REY DEL UNIVERSO, A LLAMARLES A CUMPLIR LOS MANDAMIENTOS, LOS SACRAMENTOS, A SER CRIATURAS DADORAS DE BIEN, A CUMPLIR CON LA LEY DEL AMOR Y SER TESTIMONIOS DE MI OBRAR Y ACTUAR.

Yo les amo y sé que algunos, invadidos por la confusión y al mantenerse lejos de Mí, serán presa del mal y por temor se alejarán de Mí. Por eso deben permanecer atentos y no acoger lo que vaya en contra de la Ley de Dios. De Mi Costado nació Mi Iglesia y los Sacramentos, no los desprecien.

ACUDAN Y RECÍBANME EN LA EUCARISTÍA, PAN DE VIDA EN DONDE ME DOY PARA SER ALIMENTO Y MORADA.

No son instantes para el titubeo, necesito a Mi Pueblo en la praxis constante de Mi Verdad. El mal se ha apoderado de tantos hijos Míos, que se vuelven indiferentes a Mí, apoyando las iniciativas diabólicas que instigan contra la vida y la moral humana.  Mis hijos se aferran a lo pecaminoso y mundano cuando caminan tras sus hermanos, gritando el “no a la vida” y dando su consentimiento hacia la inmoralidad.

El mal no descansa, se encuentra ejecutando sus últimos preparativos para la acogida del anticristo, ha tomado a Mi Pueblo y Mi Pueblo acepta las insinuaciones del mal para desviarse e ir en contra de los Mandatos de la Casa de Mi Padre y con su libertad mal empleada ha arrastrado hacia sí mismo todas las desventuras que en este instante padecen y padecerán.

Miro a Mi Pueblo… Mis Ángeles miran a Mi Pueblo y lloran al mirar tanta rebeldía y más que eso las consecuencias que padecerán como hijos Míos en el interior de cada uno.

EL ALMA HIJOS, EL ALMA EN PECADO DESLIGA DE ELLA A LA MEMORIA, AL ENTENDIMIENTO Y A LA VOLUNTAD Y DE ESA FORMA LA CRIATURA SE UNE MÁS AL MAL Y SE DISPERSA EN LO QUE NO ES MÍO.  Debido a que la memoria no acata el bien, sino al mal, el entendimiento penetra en la oscuridad y la voluntad se dedica a vivir y alimentarse de lo pecaminoso. Pero eso no lo quieren entender ustedes, hijos Míos... ¡Cuánto daño se causan al aceptar el pecado!

Mi Pueblo no quiere reconocer que vive en el pecado, no quiere reconocer el pecado en sus formas y por ello incurre en él constantemente. Por ello acepta lo que es contrario a la Verdad y consume instante a instante altas dosis de errores en contra de Nuestra Voluntad Divina y en contra de la Salvación del alma del hombre.

Esta generación gime y gemirá los no deseados: ¡ay, ay, ay del lamento, del alejamiento de Nuestra Voluntad y de la negación de Nuestra Divinidad, que es por sobre todo!

Esta generación se encuentra entregándose a la ”...muerte segunda.” (Apoc. 21,8), se encuentra alejada del bien y entregada al mal.

Esta generación se rinde ante el mal con gran facilidad y acoge los errores de toda clase sin pensarlo, ya que se imposibilita a sí misma para pensar. Acogen los errores y los siguen, Los Mandamientos los transforman y cuanto se encuentra en la Sagrada Escritura lo desvirtúan sin vacilaciones.

GRANDES ERRORES SE LE BRINDAN A MI PUEBLO Y MI PUEBLO LOS FESTEJA.  LA EXPLICITACIÓN DE MI PALABRA EN ESTOS LLAMADOS DE AMOR LA ARROJAN A LA BASURA PORQUE LES FAVORECE EL ACOGER TODO LO CONTRARIO AL SACRIFICIO, A LA DONACIÓN, A LA ENTREGA, AL CAMINO ANGOSTO.
¡OH HOMBRE, CUÁNTO PADECERÁS SIN QUE NUESTRA TRINIDAD PRONUNCIE PALABRA!

Pueblo Mío, ¡Cuánto fuego arderá sobre ti, cuánto se estremecerá la tierra que hasta les parecerán horas, cuánto temor ante la llegada de un asteroide que aparecerá sin avisar, cómo les azotará el agua!

EL HOMBRE SE FLAGELARÁ A SÍ MISMO Y CONTAMINARÁ LA TIERRA, ENTONCES INTERVENDRÉ COMO SEGUNDA PERSONA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, EN UNIÓN A MI MADRE Y A SUS COMPAÑEROS DE CAMINO, DE LO CONTRARIO, ¿QUÉ SERÍA DE MI PUEBLO, DEL RESTO SANTO, DE AQUELLOS QUE TRAS EL MARTIRIO NO SOLO FÍSICO SINO ESPIRITUAL, CONTINUARÁN SIENDO FIELES Y CUMPLIENDO NUESTRA VOLUNTAD?

Han aborrecido la Palabra salida de Nuestra Boca…
La abominación se ha apoderado de Nuestros hijos…
Mi Cuerpo Místico se encuentra contaminado, envenenado con lo indebido y la palabra no es veraz…
El libertinaje es asunto de primer orden…

La desvergüenza Me causa náuseas, unos pocos reaccionan y esos pocos logran ser reparación, expiación y amor. 

NO RECHAZO AL PECADOR ARREPENTIDO, PERDONO AL PECADOR ARREPENTIDO Y ENMENDADO DE SUS ERRORES.

El demonio es astuto, se viste de verdad para confundirles y llevarles a sus redes.  Ya en sus redes, Mi Pueblo es sedado con el pecado desmedido y encadenado al pecado para que se acostumbre a él.

¡Cuánto padece Mi Madre por el desamor de los hombres hacia Nuestra Augusta Trinidad!

EN LOS CIELOS SE CANTA LA GLORIA DE NUESTRA TRINIDAD… 
Y EN LA TIERRA EL HOMBRE SE ENTREGA AL DEMONIO…

¡Arrepiéntanse, arrepiéntanse hijos! No es tarde para un hombre que desea salvar el alma.

Oren hijos, oren por Chile, padece al estremecerse su suelo, el agua se adentra y causa estragos.

Oren hijos, oren, Estados Unidos continúa siendo flagelado por la Naturaleza con gran fuerza. Su gobierno padecerá.

Oren hijos, oren, Italia y España se estremecen. Italia padece el fuego de sus volcanes.

Oren hijos, oren por México, su padecer no ha concluido, la tierra se estremece y unos de sus volcanes se activan causando devastación.

¡Ora Centroamérica, repara y ora!  

El suelo que no se estremecía será estremecido, la tierra se hace sentir.

AMADOS HIJOS, “VENGAN A MÍ LOS CANSADOS…” (Mt 11. 28), VENGAN QUE ENCONTRARÁN CONSUELO.

RECIBAN LA BENDICIÓN DE NUESTRA TRINIDAD.

Su Jesús

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA


COMENTARIO DEL INSTRUMENTO

Hermanos:


Ante la Palabra que es sobre toda palabra y ante el Nombre sobre todo nombre debemos decir: Amén, amén, amén.


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