R_Marianas

Las Revelaciones Privadas



Últimos mensajes de Nuestro Señor Jesús Cristo y de la Santísima Virgen:


Revelaciones Marianas 







“No extingáis el Espíritu;
no despreciéis las profecías;
examinadlo todo y quedaos con lo bueno”
(1 Tes 5,19-21).


1. Revelación «pública» y revelación «privada»
La Revelación (del latín revelare= quitar el velo, manifestar una cosa oculta), en sentido estricto, es el acto sobrenatural por el que Dios comunica al hombre, bien inmediatamente (por Sí mismo) o mediatamente (a través de un intermediario divinamente autorizado) sus enseñanzas y sus quereres.

La Teología católica ha hecho siempre una clara distinción entre Revelación pública y la Revelación privada.

.   La Revelación pública es la que se dirige a toda la Humanidad como parte de la fe universal.
Tuvo su inicio con el amanecer de la humanidad en nuestros Primeros Padres. En efecto, Dios —como ha enseñado el Concilio Vaticano II— «queriendo abrir el camino de la salvación sobrenatural, se manifestó desde el principio a Sí mismo a los Progenitores. Tras su caída, los reanimó con la promesa de la Redención en la esperanza de la salvación (Cfr. Génesis 3,15) y tuvo constante cuidado del género humano. Después de haber Dios hablado reiteradamente y de múltiples modos por medio de los Profetas, al fin… nos habló por medio de su Hijo (Hebreos 1,1-2). Mandó, en efecto, a su Hijo, esto es, al Verbo eterno que iluminó a todos los hombres a fin de que morase entre ellos y les explicase los secretos de Dios… Él (Cristo) llena y completa la revelación, corroborándola con el testimonio divino puesto que Dios está con nosotros para librarnos de las tinieblas del pecado y de la muerte y resucitarnos a la vida eterna. La economía cristiana, por tanto, en cuanto que es alianza nueva y definitiva, no cesará jamás, no siendo de esperar que se produzca ninguna otra revelación pública antes de la manifestación gloriosa de nuestro Señor Jesucristo» (Cfr. 1ª Timoteo 6, 14; Tito 2,13), (Constitución dogmática Dei Verbum, cap. 1, números 3-4).

Así pues, la Revelación pública abarca dos grandes períodos: el Judaico o del Antiguo Testamento y el Cristiano o del Nuevo Testamento, conteniéndose toda ella en la Sagrada Escritura y en la Tradición.

.   Las revelaciones privadas son aquellas que se dirigen a una sola alma o a un determinado número de almas (y no como la Revelación pública que se dirige a toda la Humanidad) sin que constituyan una parte necesaria de la fe universal. Pueden darse mediante apariciones, locuciones, etc. (afectando a los sentidos externos) o bien mediante visiones, revelaciones, etc. (interesando a los sentidos internos)
2. Características de las revelaciones privadas
.   De conformidad con la Teología católica, estas revelaciones privadas son posibles, reales, relativamente raras, necesariamente subordinadas a la revelación pública, extrañas al Depósito de la Revelación y útiles.
1). - Son, en primer lugar, posibles. Del hecho mismo de que la Iglesia las someta a su juicio, se deduce que no las descarta «a priori», teniéndolas, por tanto, como posibles. Hasta algunas las ha permitido y alabado. Es pues obvio que Dios, por el hecho de haber dado a la humanidad una Revelación pública y general, no ha renunciado en modo alguno a la libertad de agregar, según su beneplácito, algunas revelaciones privadas, particulares, menos extensas y, a las veces, individuales del todo. La riqueza del misterio de Dios es inagotable y Dios nunca renunció a tener contactos directos con las almas a fin de instruirlas, siendo de notar, a este respecto, la profecía de Joel (3,1), el cual, hablando del reino mesiánico, dijo: “Y ocurrirá seguidamente (un día) que: yo derramaré mi Espíritu sobre los hombres, y vuestros hijos e hijas llegarán a ser profetas, vuestros adultos tendrán sueños y vuestros jóvenes verán visiones”. Por lo que son posibles.
2). - En segundo lugar, son reales, al menos en ciertos casos, por el simple hecho de que la propia Iglesia permite que algunas de tales revelaciones circulen entre los fieles y alguna (por ejemplo, la del Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque) haya llegado a ser fundamento incluso de un culto litúrgico y oficial.
Los criterios para aceptar la realidad de una revelación y percibir el elemento humano que en ella se haya podido infiltrar, son tres, que hacen relación: a la persona que recibe la revelación, a la materia a la que la misma se refiere y a los efectos que produce.
.   a). - La persona favorecida con revelaciones ha de ser considerada en sus cualidades, tanto naturales como sobrenaturales. Cualidades naturales, o sea, su temperamento (si es equilibrado o más bien psiconeurótico, histérico) cualidades intelectuales (si es persona de buen sentido o tal vez fantástica o exaltada); cualidades morales (si es persona de buen sentido o, por el contrario, dada a exagerar y a inventar). Cualidades sobrenaturales, o sea, si está dotada de una virtud sólida, si es obediente y, de un modo particular, si tiene sincera y profunda humildad (o, por el contrario, trata de exhibirse). Todos estos elementos (cualidades naturales y sobrenaturales de la persona) aun cuando resultaran positivos, no prueban ciertamente la realidad de la revelación; mas, con todo, resultan un elemento válido para ayudar a juzgar el valor de las aserciones de la persona que se dice favorecida con revelaciones. Y si, por el contrario, los indicados elementos resultasen negativos, no sería aceptable la realidad de la revelación (Cfr. Lambertini, «De Servorum Dei beatificatione et canonizatione» L. III, cap. 51, n.3).
.   b). - Otro criterio para comprobar la realidad de una revelación es la materia de la que las revelaciones se refieren. Toda revelación que sea realmente (no solo aparentemente) contraria a la fe, a las buenas costumbres o al decoro, debe ser inexorablemente rechazada puesto que Dios no puede contradecirse enseñando cosas contrarias a lo que enseña la Iglesia, guardiana oficial del Depósito de la Fe. Otro tanto cabe decir de cuanto se oponga a la enseñanza unánime de los Padres y Teólogos (aunque no ya si se trata de opiniones controvertidas). No pueden tampoco admitirse como provenientes de Dios las exigencias de cosas imposibles de cumplir. Más si, por el contrario, lo contenido en la revelación privada no solo es ortodoxo, sino que también rebasa la capacidad natural del escritor, tenemos entonces en ello un criterio válido para su preternaturalizad.
.    c). -Un tercer criterio para comprobar la realidad de una revelación lo constituyen los efectos que la misma producen. Por sus frutos, en efecto, se conoce el árbol. Las revelaciones reales y verdaderas producen serenidad y paz; las falsas, en cambio, turbación, tristeza, desánimo, etc. frutos de arte diabólico. Las revelaciones verdaderas reafirman al alma en la virtud, sobre todo en la humildad. Las falsas, en cambio, producen orgullo (Cfr. Santa Teresa de Jesús, II Castillo interior, mansión VI, c. VIII).
Y es necesario así mismo tener presente que una revelación puede ser real, es decir, verdadera en su esencia y falsa en sus detalles. Lo cual se debe principalmente a la injerencia de la actividad humana, propia del instrumento (sin que ella se dé cuenta de ello) en la acción divina, sobrenatural, de Dios; lo cual se verifica, de modo particular en las revelaciones escritas por personas dotadas de una fantasía extraordinariamente viva. A causa de tal filtración, vienen a las veces a darse en las revelaciones privadas errores de ciencias físicas, de ciencias históricas, ideas, prejuicios o sistemas teológicos etc. De esta suerte se dan como divinamente reveladas cosas que son fruto de la imaginación. Dios, en efecto, no tiene por qué corregir los prejuicios y errores científicos que puedan anidar en la mente de los videntes, ya que su mira es el bien espiritual de los mismos y no su formación intelectual.
3).- Las revelaciones privadas (aparte de ser posibles y reales) son igualmente, en tercer lugar, relativamente raras. Se trata, efectivamente, de intervenciones sobrenaturales extraordinarias y, por tal motivo, fuera de lo corriente, es decir, raras. Por eso, la Iglesia, ante dichas revelaciones, se mostró siempre muy reservada y procedió con gran cautela y extremada circunspección. Y su aprobación, una vez concedida, se ha de entender más en un sentido negativo que positivo (esto es, en el sentido de que, en tales escritos, en general, nada hay que se oponga a la fe ni a las costumbres).
4).- Las revelaciones privadas, en cuarto lugar, se hallan necesariamente subordinadas a la Revelación pública. En efecto, deben ser juzgadas a la luz de la Revelación pública: de conformarse con ella, pueden ser verdaderas; más si, por el contrario, discrepan, deben tenerse por falsas; ahora bien, sin son dudosamente conformes, han de tenerse por dudosas (esto es, no necesariamente falsas ni verdaderas). Lo que es incierto y discutible (como sucede con la revelación privada) debe ser juzgado a la luz de lo que es cierto e indiscutible (como lo es la Revelación pública). No es la Revelación pública la que depende de las revelaciones privadas, sino que son las revelaciones privadas las que dependen de la Revelación pública.
5).- Las revelaciones privadas, en quinto lugar, son extrañas al Depósito de la Revelación pública a la que nada sustancialmente nuevo pueden añadir. Aun en el caso de que sean admitidas las revelaciones privadas, la Iglesia no las impone a la creencia de los fieles (como, por el contrario, lo hace con la Revelación pública), por lo que la Iglesia nunca tuvo por «herejes» a quienes se negaron a admitirlas, si bien eso no quita el que esos tales puedan ser tal vez imprudentes y temerarios al rechazarlas. Las revelaciones privadas, en la hipótesis de que sean de origen divino, obligan tan solo a quienes han sido favorecidos por Dios con ella, así como a todos aquellos a quienes tienen la certeza de su realidad histórica y teológica. Se trata con todo de prestarles una fe puramente «humana» (no ya «católica»), como lo declaró Benedicto XIV, «¿qué pensar —se pregunta él— de las revelaciones privadas aprobadas por la Iglesia, como son, por ejemplo, las de Santa Ildegarda, Santa Brígida y Santa Catalina de Siena…?». Y da esta respuesta: «A dichas revelaciones, por más que están aprobadas, no se debe ni se puede prestar un asentimiento de fe católica sino tan solo un asentimiento de fe humana, conforme a las normas de la prudencia, según las cuales las indicadas revelaciones son probables y piadosamente creíbles» (De Servorum Dei Beatificationes, L. III, c. 53, nº 15; Cfr. L. II, c. 32, nº 11; Bassano 1767, t. III, p. 277; t. II, p. 138-139).

6).- Las revelaciones privadas, en sexto y último lugar, son útiles. Aun cuando nada sustancialmente nuevo añadan o puedan añadir, a la Revelación «pública» (ya completada en Cristo), no por eso se las debe tener por inútiles. Ellas, en efecto, son de gran utilidad para las almas de aquellos a los que se comunican. Y esto de múltiples modos: nutriendo y desarrollando la fe y la piedad de la Iglesia; suministrando una más clara inteligencia de las verdades y de los documentos de la Revelación pública. Por medio de las revelaciones (privadas), Dios nos ayuda a extraer un mayor provecho de la Revelación (pública).



A CONTINUACIÓN, PRESENTAMOS EXTRACTOS DE

LA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POSTSINODAL VERBUM DOMINI DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI SOBRE LA PALABRA DE DIOS EN LA VIDA Y EN LA MISIÓN DE LA IGLESIA

Tomado de la Página del Vaticano:


VERBUM DEI
«En el principio ya existía la Palabra,
y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios...
y la Palabra se hizo carne» (
Jn 1,1.14)

El Dios que habla
Dios en diálogo
La novedad de la revelación bíblica consiste en que Dios se da a conocer en el diálogo que desea tener con nosotros. La Constitución dogmática Dei Verbum había expresado esta realidad reconociendo que «Dios invisible, movido de amor, habla a los hombres como amigos, trata con ellos para invitarlos y recibirlos en su compañía». Sin embargo, para comprender en su profundidad el mensaje del Prólogo de san Juan no podemos quedarnos en la constatación de que Dios se nos comunica amorosamente. En realidad, el Verbo de Dios, por quien «se hizo todo» (Jn1,3) y que se «hizo carne» (Jn1,14), es el mismo que existía «in principio» (Jn1,1). Aunque se puede advertir aquí una alusión al comienzo del libro del Génesis (cf. Gn 1,1), en realidad nos encontramos ante un principio de carácter absoluto en el que se nos narra la vida íntima de Dios. El Prólogo de Juan nos sitúa ante el hecho de que el Logos existe realmente desde siempre y que, desde siempre, él mismo es Dios. Así pues, no ha habido nunca en Dios un tiempo en el que no existiera el Logos. El Verbo ya existía antes de la creación. Por tanto, en el corazón de la vida divina está la comunión, el don absoluto. «Dios es amor» (1 Jn 4,16), dice el mismo Apóstol en otro lugar, indicando «la imagen cristiana de Dios y también la consiguiente imagen del hombre y de su camino». Dios se nos da a conocer como misterio de amor infinito en el que el Padre expresa desde la eternidad su Palabra en el Espíritu Santo. Por eso, el Verbo, que desde el principio está junto a Dios y es Dios, nos revela al mismo Dios en el diálogo de amor de las Personas divinas y nos invita a participar en él. Así pues, creados a imagen y semejanza de Dios amor, sólo podemos comprendernos a nosotros mismos en la acogida del Verbo y en la docilidad a la obra del Espíritu Santo. El enigma de la condición humana se esclarece definitivamente a la luz de la revelación realizada por el Verbo divino.
Dimensión escatológica de la Palabra de Dios
De este modo, la Iglesia expresa su conciencia de que Jesucristo es la Palabra definitiva de Dios; él es «el primero y el último» (Ap 1,17). Él ha dado su sentido definitivo a la creación y a la historia; por eso, estamos llamados a vivir el tiempo, a habitar la creación de Dios dentro de este ritmo escatológico de la Palabra; «la economía cristiana, por ser la alianza nueva y definitiva, nunca pasará; ni hay que esperar otra revelación pública antes de la gloriosa manifestación de Jesucristo nuestro Señor (cf. 1 Tm 6,14; Tt 2,13)». En efecto, como han recordado los Padres durante el Sínodo, la «especificidad del cristianismo se manifiesta en el acontecimiento Jesucristo, culmen de la Revelación, cumplimiento de las promesas de Dios y mediador del encuentro entre el hombre y Dios. Él, que nos ha revelado a Dios (cf. Jn 1,18), es la Palabra única y definitiva entregada a la humanidad». San Juan de la Cruz ha expresado admirablemente esta verdad: «Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra... Porque lo que hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado a Él todo, dándonos el todo, que es su Hijo. Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra cosa o novedad».

Por consiguiente, el Sínodo ha recomendado «ayudar a los fieles a distinguir bien la Palabra de Dios de las revelaciones privadas», cuya función «no es la de... “completar” la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia». El valor de las revelaciones privadas es esencialmente diferente al de la única revelación pública: ésta exige nuestra fe; en ella, en efecto, a través de palabras humanas y de la mediación de la comunidad viva de la Iglesia, Dios mismo nos habla. El criterio de verdad de una revelación privada es su orientación con respecto a Cristo. Cuando nos aleja de Él, entonces no procede ciertamente del Espíritu Santo, que nos guía hacia el Evangelio y no hacia fuera. La revelación privada es una ayuda para esta fe, y se manifiesta como creíble precisamente cuando remite a la única revelación pública. Por eso, la aprobación eclesiástica de una revelación privada indica esencialmente que su mensaje no contiene nada contrario a la fe y a las buenas costumbres; es lícito hacerlo público, y los fieles pueden dar su asentimiento de forma prudente. Una revelación privada puede introducir nuevos acentos, dar lugar a nuevas formas de piedad o profundizar las antiguas. Puede tener un cierto carácter profético (cf. 1 Ts 5,19-21) y prestar una ayuda válida para comprender y vivir mejor el Evangelio en el presente; de ahí que no se pueda descartar. Es una ayuda que se ofrece pero que no es obligatorio usarla. En cualquier caso, ha de ser un alimento de la fe, esperanza y caridad, que son para todos la vía permanente de la salvación.


Fin de la Cita

/////

Una Revelación Privada Actual

Luz de María de Bonilla

Tomado Textualmente de la Pagina “Revelaciones Marianas”
http://revelacionesmarianas.com/luz_de_maria.html

La vida de Luz de María ha sido guiada por Dios desde su nacimiento en un pequeño país de Centroamérica: Costa Rica. Actualmente reside en Argentina.
 Ella procede de una familia de profundas raíces cristianas, en donde junto a sus hermanos, fue creciendo rodeada de un ambiente de espiritualidad, siendo la Eucaristía el centro de su vida. Su juventud transcurrió junto a la presencia de su amado Ángel Custodio y de la Madre Santísima quienes fueron sus compañeros y confidentes. Desde entonces le participaban de Manifestaciones Celestiales, presagiando así lo que se concretaría poco a poco años más tarde.

Junto al desenvolvimiento de su vida profesional, forma un hogar el cual hoy consta de 15 miembros, los que la acompañan desde que comienzan a darse en su hogar Manifestaciones Divinas: tales como exudaciones de imágenes religiosas, aromas inexplicables, entre otros, haciendo de esta forma que su familia y allegados fueran testigos de la experiencia espiritual de Luz de María.

Durante la Semana Santa del año 1990 se da el encuentro definitivo con la Madre Santísima, quien le anuncia la recuperación física de una enfermedad que padecía y la acoge de manera especial para prepararla al encuentro con Su Divino Hijo, comenzando así un largo camino durante el cual le van esclareciendo de forma sutil la misión que el Cielo tenía designada para ella. 

Comienza así una nueva etapa en su experiencia mística, la cual la llevará a experimentar profundos éxtasis no sólo en presencia de su familia, sino de personas cercanas que luego se reunirían para orar, conformando de esta forma un Cenáculo, que la acompaña hasta la fecha.
Al transcurrir los años, Jesús y la Madre Santísima la van formando para que ella sea instrumento útil en manos del Alfarero Divino y se abandone en la Voluntad del Señor, cargando junto a Cristo el dolor de la Cruz que penetra físicamente en su cuerpo y en su alma. (1)

Después de una larga espera durante la cual Cristo y la Madre Santísima la prepararon paulatinamente solicitándole discreción en ese periodo, el Cielo le ordena transmitir a toda la humanidad la Divina Palabra que ha recibido y que continúa recibiendo. Desde ese momento Cristo va abriéndole camino y dirigiendo sus pasos por donde la Voluntad Divina desea que llegue el Llamado del Cielo.

Luego de que le dieran la Orden Divina de darse a conocer, y bajo la inspiración del Espíritu Santo comenzó a visitar diversos países, especialmente de América Latina dando entrevistas radiales y conferencias abiertas al público. De ahí han surgido hermanos deseosos de poner en práctica las enseñanzas de la Palabra Divina, formándose Cenáculos de oración y praxis del Evangelio, manteniéndose en una constante lucha por alcanzar una vida plena en el cumplimiento de la Voluntad de Dios y el amor al prójimo.

Luz de María va percibiendo que con el transcurrir del tiempo la Palabra de Cristo y de la Madre Santísima que ella recibe alcanzan un tenor diferente en cuanto a la magnitud e intensidad, esto debido a la proximidad de los acontecimientos a los que la humanidad se enfrentará. Sin embargo, en cada Llamado Divino prevalece el Amor, la Misericordia y a la vez la Justicia Divina, anunciando y denunciando la cercanía de la Purificación, fruto de la desobediencia del hombre y del mal manejo que éste ha dado a los adelantos en todos los campos, transformándose así el hombre en el flagelo de sí mismo.

Cristo le anticipa persecución, injusticia, difamación y calumnias a las que se verá enfrentada por aquellos que no acepten estos Llamados Divinos y que no se cansarán de perseguirla para tratar de terminar con esta Obra, pero ella acepta, a sabiendas de que como instrumento de Cristo debe seguir el mismo camino que Cristo transitó en la Tierra.

La Madre Santísima es su consejera y de la Mano de la Madre, hasta el día de hoy, continúa siendo fiel discípula de Cristo, viviendo diversas experiencias místicas en las que Cristo le comparte su padecer en la Cruz.

Junto a ella se han mantenido Sacerdotes de varios países que la acompañan, mas como le dice Cristo mismo: “tu director espiritual soy Yo”, ya que es Cristo quien guía cada uno de sus pasos y todo lo que ella hace.   El Padre José María Fernández Rojas, quien desde el comienzo de las manifestaciones se ha mantenido Junto a ella como su confesor, ha acompañado también a su grupo de oración dentro del cual tres religiosas, han sido parte inseparable desde que se conformara el cenáculo, hace ya 24 años, siendo una de ellas licenciada en teología se ha podido mantener la más estricta observancia y análisis de la palabra revelada. 

La Misión de Luz de María, en total obediencia a Cristo, es ser instrumento de la Verdad Divina en este instante, anunciando y denunciando lo que Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Madre Santísima le indiquen para que los hijos de Dios sigan luchando por su propia conversión y la de todos sus hermanos, reconociendo y combatiendo con fuerza el mal que les rodea, y decididos continúen el camino de la Salvación en todos los aspectos de la vida.

Es así como la Palabra Divina que recibe Luz de María invita a la humanidad como hijos de un mismo Padre a alcanzar la unidad de todos como hermanos, siendo cumplidores del primer mandamiento y eco del llamado de Cristo que convoca a Su Pueblo a ser uno solo. 


(1)     Referencia: Previo al momento en que Cristo le comparte Su Pasión Luz de María comienza a percibir un estado particular el cual le hace reconocer anticipadamente la manifestación de este prodigio, llevándola posteriormente a caer en un profundo éxtasis, reflejando una escena dramática para los testigos debido al gran sufrimiento no solo físico sino espiritual; comenzando a hacerse visibles las heridas en manos, pies, costado del pecho y en la cabeza, en algunas ocasiones se manifiestan lágrimas de sangre la cual emana un intenso perfume que llega a inundar toda la habitación. Finalizado el éxtasis el cual puede durar desde una a varias horas, las heridas se cierran regenerando su carne y su piel, quedando visible solo la sangre emanada de dichas heridas...


Fin de la Cita

Esta Revelaciones, actualmente en desarrollo, nos hablan con mucha belleza y profundidad de la Santa Doctrina de la Iglesia, y nos hacen serias advertencias sobre los tiempos que estamos viviendo, la necesidad de conversión y oración permanente por una humanidad cada día más alejada de Dios.

Iremos “replicando” acá textualmente los dos últimos mensajes publicados en la Página “Revelaciones Marianas

Pedimos al Espíritu Santo su asistencia permanente y el discernimiento para siempre acertar con su Santa Voluntad.

Oración al Espíritu Santo e inspirada a Luz de María con aprobación eclesiástica


Mensajes
/////
MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA 
 A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA
12 DE FEBRERO DEL 2018


Amados hijos de Mi Corazón Inmaculado:

MI BENDICIÓN MATERNA SE DERRAMA SOBRE TODA LA HUMANIDAD.

El Pueblo de Mi Hijo es fruto del Amor Divino y como tal, deben responder e iniciar de nuevo el camino definitivo hacia la conversión.

HIJOS AMADOS DE MI CORAZÓN, SE INICIA LA CUARESMA, POR ELLO LES INVITO A RENOVARSE, SIENDO PORTADORES Y EMANADORES DE BIEN EN DONDE SE ENCUENTREN.

Para ser testimonios, deben vivir en la Verdad y así brotará espontáneamente el obrar y actuar apegado a la Voluntad Divina. Esto lo logran alejándose de las ocasiones de pecado. Algunos se disculpan ante Mí diciéndome que no saben qué es el pecado porque abarca demasiado.

PECADO ES TODO AQUELLO QUE SE APARTA DE LA VOLUNTAD DIVINA EXPRESADA EN LOS MANDAMIENTOS, EN LOS SACRAMENTOS, EN LAS OBRAS DE MISERICORDIA, EN LAS BIENAVENTURANZAS Y EN EL ESPÍRITU DE LA VERDAD.

Me dirijo a ti, hijo, que en este instante lees esta Mi Palabra por Voluntad Divina: Nada puede obrar el hombre sin que la voluntad humana lo permita. Por ello, lo que te aleja de los deberes de tu estado, eso es contrario al bien.

Algunos de Mis hijos desestiman Mis Llamados, los leen, pero no los hacen vida y esto causa gran dolor al Corazón Amantísimo de Mi Hijo. Este instante es para que cada uno reflexione sobre el conocimiento que posee en cuanto al Amor de Mi Hijo por la Humanidad. Por ende, no pueden alegar que pecan por desconocimiento: AL QUE MÁS SE LE DA, MÁS SE LE PIDE (Lc. 12,48).

Los Llamados del Cielo no penetran en los corazones endurecidos ni en las mentes saturadas de inmundicias, por ello no cambian, ya que aman más al mundo que a Dios.

Miro a tantos de los Míos agruparse y sentirse enfervorizados por algunos instantes y luego, cuando pasan las actividades en los diferentes grupos religiosos, ese ardor, ese regocijo, esas promesas, ese anhelo por los asuntos del Cielo, se apagan y se van como si tomasen agua y trataran de que no se les escurra entre los dedos.

LA MENTE HUMANA NO SE HA PREPARADO PARA TOMAR EN SERIO Y CON RESPONSABILIDAD LOS MANDATOS DE MI HIJO NI SUS PEDIDOS NI MIS REVELACIONES PARA LA HUMANIDAD.

La Humanidad se encuentra putrefacta al convivir con tantos pecados que emanan del mal uso del libre albedrío… 
La Humanidad se ha corrompido y justifica su mal obrar y actuar con más pecado, con lo cual se hunde a cada instante en los oscuros aposentos del enemigo del alma y le abre el camino para que tome a la Humanidad desprevenida porque así lo ha permitido el hombre… 

NO SON DIGNOS DE LLAMARSE HIJOS DE MI HIJO LOS QUE, A SABIENDAS DEL VALOR DE UNA SOLA ALMA, LAS PRECIPITAN AL PECADO EN SUS DIFERENTES FORMAS.

LA NATURALEZA HUMANA ES ALTERADA, PISOTEADA Y DEGRADADA CON LA COMPLACENCIA DE QUIENES TIENEN EL DEBER DE CONSERVAR LA LEY DE DIOS, LAS BUENAS COSTUMBRES Y PROTEGER A LA FAMILIA Y LA VIDA HUMANA.

Amados hijos, se encuentran ante la gran traición que ha salido del Cuerpo Místico de Mi Hijo para entregar en manos del usurpador al pueblo de Mi Hijo, para que sea zarandeado, perseguido, atribulado y martirizado como botín del enemigo infernal.

HIJOS, MIRAN CÓMO EL INSTANTE PASA APRISA, CON ESA PRISA SE AVECINA A USTEDES CREYENTES DE MI HIJO, EL CISMA DE LA IGLESIA ANTE EL DESACATO DEL HOMBRE HACIA LA LEY DIVINA.

Soy Madre y Me duelo ante tanta desobediencia de Mis hijos, ante todo llamado y ante la indiferencia hacia las señales de Mi permanencia con ustedes.

No avanzan si no se convierten… 
No dan frutos si son leños secos…

Renuévense, hijos, decídanse a ser mejores hijos de Dios, no continúen caminando en contra de la naturaleza con la que Dios les creó.

Este instante de confusión es oportuno para los enemigos de Mi Hijo, usurpan Su Pueblo y lo confunden, ante la falta de cumplimiento de la creatura humana a la Palabra Divina.

El hombre actual toma caminos equivocados, algunos exigen respuestas del Cielo, otros codician lo que no les pertenece, otros envidian los bienes espirituales de sus hermanos y para poseer aparentes dones y virtudes, se adentran en los caminos del demonio.

AMADO PUEBLO DE MI HIJO, LA CONFUSIÓN NO LES PERMITE MIRAR CON CLARIDAD, VUELVAN Y SEAN CUMPLIDORES DE LA LEY DE DIOS Y RETOMEN LA CALMA, BUSQUEN LA RECONCILIACIÓN CON LA CASA PATERNA Y CON SUS HERMANOS PARA QUE CAMINEN RECTAMENTE.

En este instante acérquense a la Eucaristía, guarden los días de ayuno, ofrezcan lo que más les hará sacrificarse para mayor provecho espiritual.

Los errores de la Humanidad hacen que continúe el curso del instante hacia acontecimientos sorprendentes en la Tierra y sobre Ella.

La oración es indispensable para ustedes, Mis hijos. Auxíliense, no se permitan vivir sin auxiliar al hermano. Tengan presente que Mis hijos no niegan a Dios, no traicionan a Dios, son cumplidores de Su Palabra y por ende son defensores de la Ley de Dios.

La confusión espiritual será mayor conforme avance este instante y los hombres serán mayormente verdugos de los indefensos con sus actos de terrorismo.  Las amenazas bacteriológicas serán realidad. Sin piedad atacarán a los más débiles y las tensiones en el mundo aumentarán.

Ustedes, hijos Míos, sean cumplidores del Amor de Mi Hijo, sean obedientes y humildes, sin negar la Fe.

TODOS DEBEN REGRESAR AL VERDADERO CAMINO CON URGENCIA.

ACOJAN ESTE INSTANTE CUARESMAL PARA LA CONVERSIÓN.

¡Salven el alma!

Les bendigo, les amo.

Mamá María

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA


COMENTARIO DEL INSTRUMENTO

Hermanos:

La densidad del libre albedrío mal empleado cubre a la Humanidad.

La creatura humana no mira su mal proceder y continúa viviendo pasando la vida como si nada de lo que se nos ha anunciado fuese a acontecer. Pero nuestra Madre señala en reiteradas ocasiones, lo que sí tenemos que creer: el hombre en algún instante deja esta Tierra y tiene que salvar el alma. Para ello somos llamados a permanecer alerta para no vivir ofendiendo a Dios.

La Cuaresma no es un instante más, es prepararse para continuar viviendo dentro de los Sagrados Corazones y esto no debemos mirarlo con indiferencia. Cada uno debe mirarse a sí mismo y acercarse al Sacramento de la Reconciliación con firme propósito de enmienda.

Tomar el camino del bien es de valientes y a eso nos llama nuestra Madre, a ser cumplidores de la Voluntad Divina.

Respondamos con disposición y decisión.


Amén.
/////
MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
A SU AMADA HIJA LUZ DE MARÍA
8 DE FEBRERO DEL 2018


Amado Pueblo Mío:

COMO REY Y SEÑOR DEL UNIVERSO, BENDIGO A MI PUEBLO.

Les bendigo con Mi Amor y Mi constante Llamado a mantenerse en Mi Sacratísimo Corazón.

Cada creatura humana vive su verdad interior, personal, sus pensamientos, las esperanzas, los sueños, los deseos, la fe, todo es como un mar interior que únicamente la creatura y Yo conocemos a profundidad. Esa verdad interior se sumerge en la influencia de cuanto les rodea, esa verdad interior puede ascender o minimizarse dependiendo del medio, pero en lo profundo solo la creatura y Yo conocemos lo que los demás desconocen.

PUEBLO MÍO, NO NECESITAN DE GRANDES DISCURSOS, SINO DE UN GRAN TESTIMONIO. (Cft. Mt.5,16)
ESA INTIMIDAD QUE GUARDAN EN EL INTERIOR NO LES AYUDA EN EL CRECIMIENTO, AL CONTRARIO, LES DEFORMA AL NO EXTERNAR LA VERDAD EN EL OBRAR Y ACTUAR.

¡Pobre del que vive para sí mismo!, es como un campo cultivado que da frutos y estos se maduran y se pudren porque nadie los prueba. Otros son como el campo que contiene árboles frondosos con frutos abundantes y al probarlos son amargos por dentro. (Cft. Mt. 3,8; 12,33) Otros son despreciados por parecer pequeños y no pertenecer a los campos renombrados, pero esos campos de frutos pequeños y árboles frondosos son los que al probarlos los eligen como el mejor sabor y la mejor calidad porque Mis hijos no se encuentran en las altas colinas de donde son divisados por todos, sino en la llanura en donde se confunden con sus hermanos para servir.

Pueblo Mío, existen tres clases de creaturas, unas son las que viven solo para sí y no dan fruto de Vida Eterna, estas creaturas son como si fuesen únicas en el mundo, viven y aman su “yo”, viven con las manos vacías. Otras creaturas parecen resplandecer, viven de la apariencia olvidando que la buena palabra no sale de un corazón indiferente ni de un corazón que no vive su verdad. Y las de mejor calidad no son las que se encuentran a la vista de todos, sino las que dan todo por Mí, aunque no sean refulgentes, pero viven, actúan y obran en Mi Voluntad.

 MI PALABRA ES ESCUCHADA POR TODOS, PERO NO TODOS LA OBEDECEN NI LA PENETRAN NI LA ATESORAN NI LA LLEVAN A LA PRAXIS, SINO PARA ALGUNOS ES COMO EL VIENTO, PASA Y SE ALEJA.
LA HUMANIDAD VIVE DE LO PASAJERO, DE LO INFORMAL, DE LO QUE NO LE COMPROMETE 
Y ESE NO SOY YO, ESA NO ES LA FE QUE YO NECESITO DE LOS MÍOS.

Confusión y oscuridad se mezclan para tomar a los que miran de lejos el vivir apegados al Evangelio, al cumplimiento de Mi Voluntad y a la salvación del alma. Confusión ante lo inesperado, ya que al mirar que aparentemente todo continúa, sienten seguridad y Mis Revelaciones y las de Mi Madre las desprecian y se burlan. Viven sí, cómo y cuánto, no lo saben. Yo sí lo sé y por ello les insisto en el cambio interior y en la conversión.

Les parece que hacen y viven en lo debido, pero no es así en la mayoría de las ocasiones.  Cooperen por un mundo mejor, no caminen a oscuras si tienen la luz de Mi Santo Espíritu. (Cfr. Is 9,2; I Jn 2,9).


NO TOMEN CUANTO LES DICEN SI ESTO SE ENCUENTRA FUERA DE MI PALABRA…  
YO NO CAMBIO, HIJOS, SOY AMOR, SOY MISERICORDIA, PERO EL QUE ME CONOCE DEBE CAMBIAR DE VIDA SI VIVE EN EL PECADO, DEBE ARREPENTIRSE Y CONVERTIRSE

No alejo al pecador, le perdono una y otra vez, pero no Me complazco en el pecado ni en las maquinaciones del mal.

LUEGO DE GRANDES ACONTECIMIENTOS Y  DE LA PURIFICACIÓN DE MI PUEBLO, YO LLEGARÉ EN MI SEGUNDA VENIDA (1) Y LA BÓVEDA DEL CIELO CAMBIARÁ DE COLOR. Mi Luz eclipsará todo cuanto existe, los elementos quedarán estáticos, los animales se silenciarán, los hombres se postrarán y estupefactos verán la belleza de Mis Legiones que, abriéndome paso entre las nubes, permitirán divisar Mi Luz. Tendrán una tenue visión del Trono de Mi Padre y lograrán un reflejo de Mi Santo Espíritu.  

Seguido aparecerán Mis Legiones en medio de los tonos del atardecer y parecerán incendiar el Cielo con Mi Amor. Las aguas se moverán no con estruendo, sino con un leve murmullo para no aminorar Mi Llegada. La tierra luego de estremecerse, hará germinar los más hermosos y puros colores de las plantas. SE ABRIRÁ LA ESCALA SANTA DESDE LA CASA DE MI PADRE HACIA LA TIERRA Y LOS QUE HAN VIVIDO, PADECIDO, LOS PERSEGUIDOS, AMINORADOS, SILENCIADOS, LOS ESCLAVIZADOS Y LOS MÁRTIRES, TODOS SE LEVANTARÁN Y EXTASIADOS DIRÁN: “¡SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO!”.

Mi Madre, haciéndose presente, les mirará y todos la verán. Yo habré separado el trigo de la cizaña. Y todo será renovado, Mi Pueblo vestirá vestiduras blancas como la nieve y el Amor Divino renacerá en los corazones de Mis hijos. 

En este instante el hombre ha cometido un gran mal: ser contrario al Amor Divino y permitir que sus sentidos físicos y espirituales se hayan contaminado con el mal y que la mente gobierne los otros sentidos para que ansíen lo indebido. 

El que desee mantenerse salvo, tiene que vivir en Mi Voluntad y ser cumplidor de Ella, la que ha sido externada en la Sagrada Escritura.

Ustedes, Pueblo Mío, no se encuentran libres de pecado y, al buscar la santidad como a un lienzo blanco, cuando obran y actúan fuera de Mí, se les mira más el polvo del pecado.

La creatura humana debe esperar purificación de la mano del mismo hombre, la que hubieran evitado si hubiesen acatado los Pedidos de Mi Madre.

La Tierra mantiene esa peste del pecado sobre Ella y contamina a los tibios. Los elementos flagelan a la Humanidad. Grandes volcanes despiertan y Mis hijos padecen por esto. 

La Tierra se estremece en Ecuador y Chile, y nuevamente en Japón e Italia.

Mi Pueblo debe orar antes de que anochezca.  Les mantengo en Mis Manos, les bendigo.

 Su Jesús

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA




COMENTARIO DEL INSTRUMENTO

 Hermanos:

 Oremos:

Espíritu Santo, me proclamo creatura renovada en Ti.
Encierra en mi mente los pensamientos de Jesús,
para que Sus Pensamientos sean los míos.
Encierra en mis ojos los ojos de Jesús,
para que no sea yo ajeno a Sus Miradas.
Encierra en mis oídos los oídos de Jesús,
para que escuchen solo Su Voz
y siempre cumplan Su Voluntad.
Encierra en mi boca la boca de Jesús,
para que mi lengua le alabe,
Y bendiga por toda la eternidad,
y sea instrumento de Jesús.
Encierra mis manos en las manos de Jesús,
para que forjen hijos nuevos.
Encierra mis pies en los pies de Jesús,
para que lo sigan solo a Él.

Amén.
/////

/////



Aquí está el enlace para visitar la página: